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Se vive el Rocío en el Ave María

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Se interpreta, al final del oficio, la específica Salve que dirige Agustín Lobato. Otra persona de quilates y fe, de impulso y desprendimiento, de generosidad y rigor.

Publicada en MeliYa el 7 de junio de 2009

Salvador Rámírez

Me doy un piro con Miguel García Torres -Atalaya Asesores, qué amigo- por el Puerto Deportivo; en casa del Chicha y del Juanma nos pegamos unos güisquis y Nacho Martínez, droguero de pro él -qué hermoso ser humano fue su padre, don José Martínez- y nos invita a una ronda porque dice que le gustan estas croniquillas de ambiente. La invitación es inmerecida -aunque plausible- porque estas letras suelen salir del corazón. En cualquier caso, Nacho, muchas gracias.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene
Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Hay sensaciones que no se pueden escribir sometido a la más rigurosa ortodoxia periodística; hay que prestar el teclado al alma y que ella trabaje, que ella escriba lo que le dé la gana porque seguro que lo hace mejor que el reportero. Ha ocurrido en la mañana del domingo, 7 de junio, sí, el de las Elecciones Europeas, pero nada tiene que ver, a Dios gracias, con Estrasburgo, ni con Bruselas ni con la madre que las parió a las dos.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene
Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Parroquia del Ave María, hoy Medalla Milagrosa, Batería Jota, 10.30 horas, oficio litúrgico de acción de gracias por el hermoso (ya llevo dos hermosos en la crónica, el alma está que se sale) devenir de los rocieros melillenses en tierras sevillanas y onubenses. La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío se despidió de la Virgen de la Victoria antes de poner rumbo a Almonte, se fue y ha vuelto con el corazón henchido de advocación mariana y le da gracia a Dios por las emociones del camino, del paso del río Quema, de la aldea, de la ermita y, sobre todo, las sentidas ante la faz de la Reina de las Marismas.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene
Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

El coro se apresta a interpretar la Eucaristía como sus componentes saben: sevillanas, rumbas y tangos. Se interpreta, al final del oficio, la específica Salve que dirige Agustín Lobato. Otra persona de quilates y fe, de impulso y desprendimiento, de generosidad y rigor.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Antes de la Salve se comulga. Reconozco que no soy hombre de fe porque sólo creo en la figura histórica y social del mayor revolucionario de la historia de la humanidad, Jesús de Nazaret; lo demás -perdonen- me da igual porque sólo tengo referencias -las mejores- de un joven que murió a sus 33 años por haber puesto en peligro un régimen socipolítico. Le admiro y quiero percisamente por defender a los menesterosos y por pegar pedradas al poder establecido.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene
Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Digo que llega el momento de la comunión y me sigo enrollando. A veces, lo que un cura o un seminario o un buen cristiano a la usanza no son capaces de enseñarte, lo enseñan las gentes sencillas y humildes sólo con la retina de sus ojos. Cuando esas caras morenas del sol de Huelva desfilan hacia la Forma Sagrada con fe, la fe se contagia o, por lo menos, el deseo de participar en el momento sublime del oficio litúrgico. Quiere uno compartir hasta el último pálpito del corazón de unos melillenses enmarcados en la Hermandad del Rocío que conmemoran el adiós a sus amigos del Hijo de María antes de someterse a lo que le venía al pobre. Y he comulgado en la gloria recordando aquella última cena.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

Antonia Cerrato es una señora de romper, rasgar y admirar. Esta -que fue- emigrante en Alemania con su marido cuando los teutones ponían en los escaparates aquello de 'prohibido el paso a perros y a españoles', es hoy la hermana mayor de los rocieros melillenses. Descansa en los hombros bien puestos de Agustín Lobato. Yo le digo en mis círculos íntimos 'Simbad el marino'; espero que me perdone como hace la Blanca Paloma con sus rebeldes.

Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene
Ya estamos aquí, gracias María Santísima del Rocío, hasta el año que viene

La Antonia cuenta los días que faltan -356- para el próximo Rocío. Viajar desde Sevilla a Almonte para pasar ese fin de semana mariano cuesta 1.000 euros. Desde Melilla, ida y vuelta, autobús, manduca y pernocta, sólo 420 euros. Dice que, a lo mejor, es otro de los muchos milagros de la Señora o del Divino Pastorcito. Yo creo que la junta directiva de la Hermandad es, ciertamente, quien orquesta aquello de los panes y los peces.

La guitarras de Agustín y del mediorumano suenan en la nave central del Ave María. Resulta bonito contagiarse de cristianismo ydevoción rociera pero no hay que perder de vista un detalle: medio centenar de melillenses y sus amigos se han convertido, por unas fechas, en embajadores de Melilla en una 'pequeña' reunión mariana que ha congregado a más de un millón de personas.