Opinión
Agradecimiento desde el corazón, me duele el alma
Publicada en InfoMelilla el 10 de septiembre de 2010
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
AGRADECIMIENTO DESDE EL CORAZON
ME DUELE EL ALMA
Esta es una pequeña nota con la única intención de agradecerles a mis hijos Ángel y Javi, el ser tan buenas personas y haber sabido llevar la enfermedad de su padre con tanto cariño hacia él y con tanta comprensión, siendo tan jóvenes y, al mismo tiempo, tan maduros. Gracias Patricia, gracias Marina.
Gracias a mi familia (por su gran ayuda), amigos y personas relacionadas que, de una manera u otra, han estado ahí siempre… que se han solidarizado con nosotros, con nuestro largo camino de lucha con esta dura enfermedad y, luego, también en la pérdida de un ser tan querido (mi esposo) JAVIER. Gracias, porque a cada momento siguen ayudándome a seguir viviendo.
Con la edad que tengo, he perdido ya a varios seres queridos, mis padres, tíos, cuñados, todos ellos dejaron un gran vacío en mi corazón. Sin embargo, la partida de JAVIER, con 50 años, ha sido para mí algo muy doloroso. Pueden ustedes imaginárselo: cuando se convive con un ser humano y, de pronto, se te va así, así de tontamente, tu compañero, que ha convivido contigo durante largos años. Ocasionando con su partida un gran dolor, no solamente en el corazón sino también del alma, sobretodo al tratarse de un ser tan especial.
Javier fue para mí la persona más sensata y comprensiva. La persona más romántica que he conocido, sobre todo romántico, y que portaba además un gran valor humano. Gozaba de recibir gente en su casa y acogía a todo el mundo. Razón por la que era admirado por todo aquel que le ha conocido. Luchó por vivir, no lo dudéis. Admiro esa tenacidad por seguir viviendo y aunque sea duro decirlo, tuve que despedirme y decirle que no estaba sola, para que se fuese en paz.
Quiero decirles a todos ustedes que ante tan sentida pérdida siento un vacío en el alma, tengo roto el corazón y, sin embargo, estoy en la completa capacidad de reconocer y dar las gracias a quiénes han sido generosos conmigo. Al menos a todos aquellos que se han unido a nuestro dolor para darnos hermosas palabras de consuelo y aliento.
Ante todo quiero agradecer a mis familiares, amigas y amigos y relacionados, que a través de llamadas telefónicas, cartas de condolencias y visitas personales me han brindado un gran apoyo.
Quiero agradecer en primer lugar a mi jefe, por ser tan comprensivo (sobre todo el cariño de toda su familia), a todos mis compañeros (mis sufridores silenciosos) y a mis amigos y amigas (su cariño), por ayudarme en ésta, mi tragedia personal. Podría decir todos los nombres, pero sería muy largo. Han sido mis Ángeles de la guarda. También quiero dar las gracias a todos los compañeros de trabajo de Javier, tanto de la Prisión de Melilla como a nivel nacional, que de diversas formas, incluyendo correos electrónicos, me han hecho llegar sus condolencias desde diferentes partes de España. Así me he dado cuenta de la cantidad de gente que quería a mi marido JAVIER GALLEGO, más conocido para sus íntimos como Pepote o Paco.
No puedo olvidar de ninguna de las maneras a quienes en el Hospital Comarcal han sido tan importantes. Cómo olvidar, primero por humano, buena persona y después por médico a D. Jesús Romero Imbroda, su neurólogo; a todo el personal de UVI, Javi, Rafa, Ana, etc. A la Planta de Medicina Interna, Aicha, Mariola, Pepa, Vanesa, Estefania, etc. Ni tampoco a las limpiadoras, celadoras, Candi y Chelo. Mil gracias. Qué labor más digna.
Quiero decirles a todos gracias desde el alma.
Pilar García, esposa de F. Javier Gallego González.