Local

Vida social.

Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida

Allá está Rafaelito García, que confiesa ser "un apóstol del Señor que reza todos los días por todos vosotros".

Publicada en MeliYa el 22 de febrero de 2010

Salvador Rámírez

O sea, que iba yo pegando un voltio el sábado por la Avenida con Joaquín Rosa cuando nos encontramos con su hermano Manolo, jubileta y ex-encargado de obras del bueno de Willy Remartínez -ejemplo de empresario y de persona-, cuando Manolo dice: "¿Nos hacemos un arrocito el domingo, a base de conejo y pollo?". Vaya, menuda duda.

Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida

La cita es en el Centro de Hijos de Melilla, bajo el control de una asturiana simpar, Geli. Allá está Rafaelito García, que confiesa ser "un apóstol del Señor que reza todos los días por todos vosotros". Rafael ha dejado Correos, también por jubilación, y es el director espiritual de la institución que dirige Joaquín Díaz, una institución, por cierto, que merece -por historia y fidelidad a la sociedad melillense- mucho más cariño de las administraciones.

Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida

Pero, vaya, esas son otras cuitas. Dani Marín está que se sale. Qué pedazo de cámara de Televisión Melilla. Se carga el trabajo a la chepa, prueba el arrocito de Manolo Rosa y entiende que la vida, el trabajo, la peña de amigos, son ingredientes necesarios para sentirse feliz.

Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida

Antonio 'Málaga' no le hace feos a la cotidiana labor de echar una mano -entiéndaseme- a Geli. Está para todo, como el tesorero del Centro de Hijoz de Melilla, Luisito Rivero, otro jubileta postal cuyo padre fue íntimo amigo de mi admirado y siempre recordado suegro, el padre de Pepa, don Francisco Berenguer, también asiduo diario del Centro de la Avenida de ese gran parlamentario que creó escuela, el señor Castelar.

Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida
Centro de Hijos de Melilla, paella de los Rosa...ésto es vida

Qué hermoso es ser melillense y más si cabe si se respira ese ambiente entrañable, cercano, íntimo del Centro de Hijos de Melilla. Echo de menos a don Antonio 'El Maestro' -expropietario de la panadería 'Mi Patria'-, a su hermano Andrés, a Pepe 'El Gallo', pero están Jaime, Rafael, Manolo, Joaquín, Pepe y otras tantísimas buenas gentes.

Ah, por cierto, el arroz de los Rosa...inconmensurable y sin grandes aspavientos -nada de mariscos ni mariconadas ad hoc-, cayó todo y hubo hasta gente que se llevó un cacho de paella en un 'tapergüé. Antes engullimos unas sardinas de padre y muy señor mío. Que por todo lo anterior te pague la empresa...es casi un pecado.