Local · Sanidad
Adimel se vuelca con los pequeños.
Crece la población 'oficial' de niños diabéticos en Melilla hasta situarse en 37 casos
Familiares y enfermos asistieron a la conferencia con soporte informático sobre hábitos saludables para, más tarde, disfrutar de una merienda apropiada para cada tipo de diabetes.
Publicada en InfoMelilla el 27 de marzo de 2010
La Asociación de Diabéticos de Melilla (Adimel) ya trabaja con 37 niños diabéticos reconocidos tras las primeras asistencias del endocrinólogo pediátrico, Pedro López Siguero, destinado a la ciudad.
La primera toma de contacto se produjo el pasado sábado en la sede de la institución que preside Joaquín Rosa con la intervención de Leticia Yus, profesional del Ingesa en Melilla, perteneciente al Colegio de Enfermería.
La sesión estuvo dedicada tanto a los pequeños enfermos como a sus familiares directos de manera que sepan llevar el tratamiento de la enfermedad ajustados a la psicología de los niños: "En materia de tratamiento médico casi todo está descubierto. La mayoría de estos niños tienen que recurrir a la insulina, pero en la cuestión psicológica hay que trabajar duro para hacerles comprender que son chavales normales, que viven como todos y que la diabetes no es ningún estigma", explica Leticia Yus.
Familiares y enfermos asistieron a la conferencia con soporte informático sobre hábitos saludables para, más tarde, disfrutar de una merienda apropiada para cada tipo de diabetes, momento aprovechado por los profesionales de la salud para conversar con padres y madres que expusieron sus inquietudes y las necesidades de asistencia médica de los enfermos.
El presidente de Adimel, Joaquín Rosa, destaca que el crecimiento de la población de niños diabéticos en Melilla no cesará en los próximos meses: "Teníamos dos decenas de pequeños reconocidos oficialmente; en la actualidad el número se eleva a 37, pero estoy seguro que aumentará la nómina porque hay muchos niños sin reconocer médicamente. En cualquier caso, todos van a tener la atención necesaria en la asociación porque se han convertido en nuestro estímulo principal para seguir trabajando contra la enfermedad".