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Son tan niños y tan melillenses como todos.
Día de ilusión y alegría para los menores del CETI, sus familias y sus educadoras
Madrugaron porque había visitar las instalaciones de Televisión Melilla. Allá les esperaba 'Papa Eñe' (Pepe Oña) para entretenerles, pintarles la cara, ponerles gorros y manos gigantes.
Publicada en MeliYa el 1 de abril de 2010
Son niños inmigrantes. Y ¿porqué adjetivar su condición de procedenccia?. Es un error porque son niños como todos los niños de Melilla y del mundo, sólo que residen en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, el CETI. Son niños que vivieron su día mágico el pasado Miércoles Santo de la mano de sus educadoras y responsables de ocio y tiempo libre de la institución.
Madrugaron porque había visitar las instalaciones de Televisión Melilla. Allá les esperaba 'Papa Eñe' (Pepe Oña) para entretenerles, pintarles la cara, ponerles gorros y manos gigantes y para dar testimonio, gracias al gran trabajo de Fran Pérez, de su presencia en la emisora local. Por cierto, dejaron grabada una preciosa coreografía. Se llevaron una piruleta de recuerdo. Sus padres y madres disfrutaron más que los niños: los estaban viendo en televisión. Qué milagrosa ilusión.
Luego, la caravana embocó el Triángulo de Oro para acercarse a la calle del insigne Don Pablo Vallescá. Un tren de color verde y mucho metacrilato había sido dispuesto por la viceconsejera del Mayor y Relaciones Vecinales, Carmina San Martín. "No, no puede haber disputa de colores políticos a la hora de hacer feliz a un niño y a su familia. Para nosotros estos niños son tan melillenses como cualquiera y el deber de las instituciones es trabajar al unísono para garantizarles una calidad de vida digna", dijo una agradable Carmina que también saboreaba el momento.
Total, que se montan los 45 chavales, sus familias y las responsables del CETI y recorren lo más granado de la vieja Rusadir, esto es: el centro modernista, las playas y la monumental Melilla la Vieja. Lo hacen cantando temas étnicos, cancioncillas didácticas y hasta 'hitparades' del momento. Toñi, Aurora, Laura, Simi y Mariví se mondan de risa porque la felicidad del momento se mastica, sobre todo cuando el 'trenecito' se sumerge en la oscuridad del túnel de la Florentina. Vaya griterío, parecía una película de Amenábar.
Y se llega a la nueva, remozada y acogedora sede de la Asociación de Vecinos Acrópolis. Gran trabajo, señor Madolé, hermano de doña Toñi, nuestra mejor tendera. Un día esas instalaciones que fueron el primer colegio de la historia de Melilla, los chavales devoran lo que pueden. Ha sido una mañana de emociones y las emociones -dicen- dan hambre.
Mariví Moreno está convencida de que "el trabajo que se lleva a cabo en el CETI es un balcón de esperanza para el mejor futuro de estas familias". Es un trabajo -lo garantizamos nosotros, los periodistas, agotador pero "nos vamos a casa con inmenso grado de satisfacción".
Toñi Urbaneja confirma que no todo es fiesta "todos los niños están escolarizados en el León Sola, tras unos 15 días de aprendizaje de lo básico en el centro. Una vez escolarizados, como todos los niños, nosotras nos encargamos del apoyo en las diferentes materias. El idioma es el principal problema, pero es cuestión de trabajar duro y a diario".
Acaba la mañana. Un autobús de la COA los traslada al CETI donde, seguro, seguirán comiendo, tras haber disfrutado de una jornada inmensa, feliz, divertida, diferente y solidaria. Son nuestros paisanos -melillenses, como nosotros- que comienzan a respirar el mundo mejor que merecen.