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Equipos de emergencia participan en un simulacro de atentado radiactivo en Melilla
También han trabajado en la puesta en funcionamiento de un simulacro de liberación de gas tóxico
Publicada en InfoMelilla el 27 de abril de 2010
Varios equipos de emergencia de Melilla han trabajado hoy conjuntamente en la resolución de dos simulacros, uno de ellos sobre un atentado con un artefacto explosivo con una sustancia radiactiva, con el objeto de mejorar la coordinación de todas las fuerzas y comprobar su capacidad de respuesta.
También han trabajado en la puesta en funcionamiento de un simulacro de liberación de gas tóxico.
Ambos simulacros han tenido lugar desde primera hora de la mañana en la Plaza de San Lorenzo, cerca del centro urbano de Melilla, lo que ha provocado reacciones de sorpresa e incluso temor por parte de los ciudadanos que circulaban por la zona, que ha sido acordonada durante las dos horas que se han prolongado los ejercicios.
En declaraciones a los periodistas, el comisario jefe de la Unidad de Coordinación Operativa Territorial de la Jefatura Superior de Policía de Melilla, Miguel Vaquero, ha explicado que entre 80 y 100 efectivos de varios cuerpos de seguridad y unidades de emergencia han trabajado en la puesta en marcha de estos dos simulacros.
Entre estos cuerpos han colaborado varias unidades de la Policía Nacional, Guardia Civil, Fuerzas Armadas, Policía Local, Bomberos, Protección Civil y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), que han empleado infraestructuras tan llamativas como un robot dedicado a la desarticulación de artefactos, e incluso un helicóptero.
El primero de los simulacros ha dado comienzo a las 10.00 horas, cuando una llamada a la sala 112 alertó de la existencia de un dispositivo sospechoso en la Plaza de San Lorenzo, momento en que varias unidades de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional se personaron en el lugar donde se había localizado el gas.
Seguidamente, la Jefatura Superior de Policía alertó a las demás unidades, que se personaron en el lugar para desalojar la zona y trabajar tanto en la extinción del escape de gas tóxico como en la desactivación del artefacto explosivo.
Vaquero ha realizado una valoración "absolutamente satisfactoria" de estos ejercicios porque "todo ha ido según lo previsto", aunque ahora habrá que realizar un juicio crítico para determinar cuáles han sido los fallos cometidos y proceder a su corrección para que "todo funcione lo mejor posible si hipotéticamente alguna vez sucedieran" estos casos.