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La CHG autoriza a Melilla a llevar a cabo las obras de remodelación de la desembocadura del Río de Oro tras una larga espera
Además de mejorar los recursos hídricos del caudal, las obras servirán para dar un mejor aspecto a la zona
Publicada en InfoMelilla el 30 de junio de 2010
Tras más de un año de espera, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha autorizado a la Ciudad Autónoma de Melilla a llevar a cabo la remodelación de la desembocadura del Río de Oro, un proyecto que podría estar concluido, según el presidente del Gobierno local, Juan José Imbroda, a comienzos del años 2012.
Tal y como ha recordado Imbroda, fue en marzo de 09 cuando la Ciudad Autónoma inicio el proceso de estudio para llevar a cabo en la desembocadura del río una actuación que permitiera no sólo mejorar su aspecto, sino también arreglar determinados defectos de infraestructura con los que se intentará evitar desbordamientos en época de lluvias.
Una vez elaborado dicho estudio, fue enviado a la CHG, aunque la respuesta positiva de este órgano dependiente del Ministerio de Medio Ambiente no se ha producido hasta el 28 de junio de este año, motivo por el que la obra no podrá estar finalizada en este legislatura tal y como deseaba el Gobierno local.
Sea como fuere, lo que está claro es que una vez obtenida la autorización, el Gobierno local va a comenzar a dar los pasos previos necesarios para que las obras puedan ser adjudicadas en abril de 2011, con lo que teniendo en cuenta que el plazo para ejecutarlas será de 12 meses, todo indica a que la actuación estará concluida sobre abril de 2012.
Tal y como ha comentado Juan José Imbroda y ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, la obra tiene dos aspectos fundamentales, ya que por un lado prevé aumentar la capacidad del río desde los 600 m3 por segundo a los 1.100 m3 y evitar así desbordamientos, y por otro lado incluirá una red subterránea de tuberías que eliminará el agua estancada que suele haber y que provoca problemas importantes de contaminación y plaga de mosquitos.
Sobre este último caso, Gavilán ha explicado que la idea es que una tubería enterrada recoja todo el agua que permanezca estancada y la mete en el colector que va hacia la depuradora.
Además, la obras también servirá para dar a la zona un nuevo aspecto similar al de su entorno, con lo que también contribuirá a dar belleza al lugar.
Aunque el coste de las obras no se sabrá con certeza hasta que esté elaborado el proyecto, el presidente de Melilla ha calculado que rondará los 5 millones de euros.