Local · Educación
Azules y Aamarillos.
La estela de San Juan Bautista de la Salle sigue brillando en el cielo de Melilla
Dejó palacios, oropeles y fortunas para ponerse a disposición de los demás, sobre todo de los más necesitados.
Publicada en InfoMelilla el 13 de mayo de 2010
Son ya casi 100 años, un siglo, pero el espíritu lasaliano sigue fiel a esa especie de olimpiada de los 'Azules y Amarillos'. Quien más quien menos ha tomado parte en esa competición colegial que se celebra cada año en recuerdo y homenaje a San Juan Bautista de la Salle.
Por lo que se sabe, el santo francés fundador de la orden que va a cumplir un siglo en Maelilla era hijo de una ilustre y cortesana familia gala, un joven apuesto que tenía la vida resuelta antes de nacer pero que optó por el compromiso social.
Dejó palacios, oropeles y fortunas para ponerse a disposición de los demás, sobre todo de los más necesitados. La familia no podía entenderlo pero él lo tenía muy claro: nada de lujos, nada de abundancias, todo por la educación y los valores sociales.
Hace medio siglo era distinto porque 'Azules y Amarillos' se celebraba en la Mezquita del Toreo. Se ensayaba durante semanas y los chavales del colegio formaban círculos concéntricos al ritmo de una marcha militar: 'Los Voluntarios'. Cosas de la época, pero salía bien.
Luego, conocido el ganador -azul o amarillo- las discrepancias se 'solucionaban' en el Parque Hernández a base de empojunes y alguna que otra puñada, que dirían los iberoamericanos, pero siempre se remataba la faena en la Bodega Madrid, el Caracol e incluso en el Bar Zaragoza, bocata de calamares incluido.
Bajo la dirección de Pauli Morala Casaña se ha celebrado la edición de 2010 y, como estaba previsto, gran éxito de organización y de participación. La estela del señor De la Salle sigue brillando, un siglo después, en el cielo de Melilla.