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Carnaval 2010.
'Los enchufaos' de la Casa de Ceuta se quedan con los 1.000 euros del Carnaval
Poca gente al principio pero lleno al final, ambiente desangelado por aquello de la baja temperatura y sitio absolutamente inapropiado.
Publicada en MeliYa el 12 de febrero de 2010
Bueno, ha comenado el Carnaval 2010. Lo del certamen de chirigotas es un proyeto con dudoso porvenir exitoso porque, simple y llanamente, no hay grupos en Melilla salvo las admirables damas de Aulas Culturales para Mayores y los intrépidos artistas de la Casa de Ceuta en Melilla. Sólo ellos y el gran pregón -qué tío- de Carmelo Martínez Gómez salvaron la primera de las galas carnavalescas, presentada por dos comunicadoras, guapas ellas: Naima Mohatar y María José Ramírez.
Poca gente al principio pero lleno al final, ambiente desangelado por aquello de la baja temperatura y sitio absolutamente inapropiado. Las carpas son para el circo, los payasos, los leones y los equilibristas. El arte de 'Los enchufaos' y la voluntad de 'Las colegialas de Santa Enriqueta' se merecen mucho más que cuatro sillas de plástico y paredes móviles a merced del poniente. Se merecen un teatro y punto.
Los ceutíes melillenses se emplearon a fondo con los 'agentes de inmovilidad' y la 'pulisía loca' y hubo críticas para todo quisqui: Ramón Antón, la Comisión de Festejos, hasta los propios servidores del orden público en sus diferentes modalidades. Estuvo Ramón de la Cruz -como casi siempre- genial y los suyos, pues como Ramón.
Carmelo Martínez cantó a Melilla disfrazado con el traje regional de la ciudad. Mezcló en su pregón el humor que le caracteriza con el amor a Melilla que no le caracteriza menos. Ha sido pregonero de postín y tronío y es que Carmelito puede con todo y arrastra un currículo carnavalero de muchos quilates.
Y las 'niñas' de San Enriqueta, con algún desabrido exabrupto fuera de lugar, estuvieron voluntariosas, con mucha presencia en el escenario y dignas merecedores de esos 600 pavos comunitarios con los que se van a pegar un festín. De la Cruz y su jauría policíal se quedan con los 1.000 euros del primer premio. ¿El jurado?...bien, gracias. No tuvo trabajo.