Opinión
Mustafa Hamed Moh Mohamed, bereber Aberchán
Publicada en InfoMelilla el 25 de agosto de 2010
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
“Ayer Lunes escribía y hoy corrijo por justicia, de frente y por derecho”
Aunque he utilizado el posesivo “mi” he escrito a continuación “moro y promarroquí conciudadano Aberchán”, cuando correspondía “islamista y promarroquí”, reproduciendo palabras textuales de la radical ultraderechista Dussinague . Acaso, ¿ suena a disculpas por el sentido despectivo del término, despreciativo, ofensivo ?, en absoluto. Una cosa es que lo diga Isabel Durán, la poupeé desnortada de Tele 5, y otra cosa es que yo, en caliente y recogiéndolo mal de “Radio ola”, lo transmita, con falta de celo y rigor nada profesional e intencionado. De todas maneras, disculpas sinceras a este niño-hombre de María Cristina, médico en Baza y cirujano y político melillense ,por el que expreso y siento respeto ,al margen de las diferencias sanas, pues se quiera o no, toque los huevos o no, pasará a la historia como el primer Presidente musulmán, de una autonomía española, y con esto no pretendo ser cómplice, Dios me libre de las actitudes xenófobas y racistas, de quien, de quienes te miran o mal soportan, jodiéndoles tu representatividad y que el pueblo te haya elegido, esos mal llamados democrátas y que hacen gala de un melillismo de oportunismo y cheque fácil. Esto acuso y denuncio, aunque me llamen antipatriota y ciudadano interesado, por no ser aborregado, cadena de transmisión y corporativo con apellidos de conquista. Mi libertad, mi dignidad es mi pensamiento, mi sueldo y mis convicciones, argumentos y dialéctica expuesta al control y seguimiento del controlado establisment, indecoroso en esta Melilla, que no es propiedad ni patrimonio de castas temporales a superar, verdad irrebatible y liberadora en su momento a llegar.
Este ciudadano tocacojones y que pretende pisar suelo, reconoce tu campaña de descrédito orquestada, nada sorprendente en el imperio de la cortedad y la manipulación que por práctica pretenden permanecer perennes en el poder, instalados en el nepotismo y el desprecio despectivo, ahora sí, al moro. Así lo piensan aunque su cobardía, les llega a no reconocerlo, por falsos y ancestrales embaucadores del “hacer política”, con honestidad y para no servirse. El tiempo se encarga de poner a cada uno/a en su sitio, no hay vacuna para ello, no se salva nadie, ¡ justa recompensa a tanta falsedad y sonrisa forzada, deshumanizada aunque la quieran vestir de religiosidad y moral quienes no la sienten!. Ahora me dirán que me he compinchado, que busco algo, cuando verdad es que ni te conozco, pero no me preocupa pues tengo los cataplines pelados, y la lucha y rebeldía ante tanto vividor, recompensa y de que manera, mas con música de fondo de Idir, Tifyour o Victor Jara, cada cosa a su momento, con libertad de hacer y decir, con plenitud serena, oteando el Gurugú o la mar, serena.
Queda ver como reaccionará el consistorio melillense, el Presidente informante o manipulado por la falsa diosa. De momento, desde mi compromiso y disculpas, llamar a releer el sentido y contexto de lo escrito. A Mustafa, Ramadan mubarak y larga vida para cumplir tus sueños, desde deseo tu compromiso a repetir, melillense y compañero.
Se y me consta que con esto que escribo y expreso, me dirán ¡has perdido puntos y te estas ganando enemigos innecesariamente!, a lo que yo contesto, que primero yo y luego mis circunstancias . Lo único que ahora me preocupa es no haberle pedido disculpas a Tomás Moro, a la ciudad madrileña de Valdemoro, a los hermanos Matamoros, a mi amigo taxista de Barcelona José Matamoros ( extremeño él),al Puerto del Suspiro del Moro de la penibética sureña, a Otelo o sea el moro de Shakespeare, a Abenamar el moro de la morería y al que se paseaba por la Alhambra, a las fiestas de Moros y cristianos del Levante español, a Ludovico Sforzza apodado “el Moro”, a Aldo también, al Callejón de Moro de Melilla la Vieja –entrañable-, y a Emilio Jiménez sí, ese melillense olvidado autor de entre otros, el fandango del cantimpalo, “El moro “ coetáneo de mi padre Manuel. A los que me dejo, ¡ que viva la morería, la convivencia y la cordura!, pues a todos ellos y más les honraba ser únicos irrepetibles. Y Fray Luis de León me enseñó que
“ ni el dorado lecho se admira fabricado, del sabio moro en jaspe sustentado”.
Estaremos al tanto de los acontecimientos de estos “maurus” entre tanta hispanidad generosa y displicente, mal aplicada, peor entendida. Señor Aberchán, un placer, un necesario reconocimiento por mi parte y no me pesa y a quien le duela y moleste, que se arrasque pues de momento es “gratis y hasta gratificante”.
Pedro Gallardo
Ciudadano