Opinión
¡No disparen al pianista, lo hace lo mejor que puede!
Publicada en InfoMelilla el 19 de mayo de 2010
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Durante esta semana, los artículos de opinión de un periódico local la tiene tomada con la AEM, o sea, la Asociación de Estudios Melillenses. Todo un ametrallamiento que no alcanzo ha comprender, no sé si somos -o soy- políticamente incorrecto, puesto que las visitas a nuestro local no son precisamente de agradecimiento o colaboración sino, más bien para exigir o pedir, lo cual hacemos con sumo agrado y de forma gratuita.
No entiendo el por qué de convocar a las “Viejas Glorias” o a los que se marcharon por motivos que solamente ellos saben, cuando los que se marchan lo hacen por su propia voluntad. Las personas prestigiosas siguen estando para siempre haciéndonos gozar de su esfuerzo, conocimiento y tesón que permanece y que respetaremos con muestra devoción y cariño eterno.
En cuanto a nuestras colecciones, conseguidas de forma generosa y altruista tanto particulares como institucionales son, justamente eso, colecciones que jamás hemos pretendido corporativizarlas en un museo, salvo con los elementos procedentes de la “Botica y Farmacia del Hospital de San Francisco” que remitimos en un proyecto a la Ciudad Autónoma para recuperar su inmueble situado en la calle de San Miguel, un corralón de vecinos aparentemente en buen estado de gran interés histórico y tipológico, musealizándolo para el disfrute de todas las personas interesadas consiguiendo, además, salvar un edificio construido en 1661. En cuanto al resto de las colecciones están siendo inventariadas desde hace años, mediante planes de empleo, consiguiendo cuatro objetivos: dar trabajo a melillenses; catalogar los objetos; que los futuros investigadores que formamos conozcan y, que se interesen por su patrimonio sin costarle un euro a la ciudad.
En cuanto al local y la exposición de las colecciones en la planta inferior, contar que sufrimos dos inundaciones que alcanzaron una altura de 75 cm, con el 90% de deterioro del local y su contenido, además del esponjamiento y absorción de humedad en el mes de noviembre del año 2.008. Nuestra primera intervención fue la de achicar el agua y solicitar los servicios a la restauradora Amaya Martínez Felices para que valorase la posible restauración de los objetos y muebles, tasación que hizo –de forma gratuita y que con estas palabras agradecemos muy sinceramente- en la nada despreciable cantidad de 25.930 €.
El inmueble sufrió la pérdida de gran parte de su instalación eléctrica, al igual que el deterioro de suelos y paredes, afectado en todo el edificio. Para paliarlo informamos a la Ciudad Autónoma y decidimos la instalación de deshumidificadores para la recuperación de las piezas del almacén de San Juan, todo ello pagado por nuestro pecunio, a 25 € anuales por socio, que es valor de la cuota. Para el arreglo de paredes y desagües nos respondió con su apoyo la Fundación Melilla Ciudad Monumental y, hoy en día, solicitamos a una empresa eléctrica presupuesto para la adecuación eléctrica del local… ¡y en esas estamos!
PD: Desde aquí esperamos vuestro apoyo y colaboración en beneficio de la sociedad melillense, sin esperar nada más a cambio pero, por favor, no disparen al pianista, lo hace lo mejor que puede y bastante tiene con tocar gratuitamente la partitura que el consorcio local le sirve.
Saludos
Jesús Miguel Sáez
Presidente de la Asociación de Estudios Melillenses y Vocal de Patrimonio