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Se crea en Melilla la Asociación Libre de Abogados para "mejorar la profesión e intentar recuperar el prestigio perdido"

Éstará integrada por abogados que ejerzan en la ciudad y “que postulen el libre asociacionismo profesional y la democratización y modernización de los colegios profesionales”

Publicada en InfoMelilla el 16 de abril de 2010

InfoMelilla.com

Se constituye en Melilla la Asociación Libre de Abogados (ALA), un entidad de la que pueden formar parte todos los abogados que ejerzan en la ciudad y “que postulen el libre asociacionismo profesional y la democratización y modernización de los colegios profesionales”.

Tal y como señala José Miguel Pérez, presidente de la ALA, la abogacía adquiere su plenitud y grandeza cuando persigue la tutela y protección de los derechos y libertades fundamentales, y se convierte en la máxima garantía del derecho de defensa de los ciudadanos. Sin embargo, considera que estos fines “sólo pueden obtenerse mediante el asesoramiento sincero de unos profesionales liberados de las cadenas de los convencionalismos sociales, intereses propios y apariencias públicas. Es necesaria la total libertad y honestidad del abogado a quien los ciudadanos, legos en Derecho, confían sus intereses vitales .

En este sentido, la ALA deja claro que el jurista debe actuar “con firmeza y sin miedo” contra quien subyuga los derechos ajenos que les son encomendados, y para ello debe utilizar los mecanismos que el Estado de derecho otorga. Sin embargo, continúa, “en ocasiones son las propias Administraciones públicas quienes vulneran los valores que pretenden amparar, y en esos casos, es necesaria aún más contundencia y esfuerzo para la defensa”.

La Asociación considera manifiesta la desconfianza ciudadana en los profesionales del Derecho, algo que puede achacarse a la actuación generalizada de los propios operadores jurídicos. “La falta de preparación, el deseo de medrar económica o socialmente, la ausencia de vocación, o el temor al gigante público, propician dicha desconfianza”, asegura.

En esos casos, la ALA considera que todo abogado tiene la obligación de decidir entre “enmendar su conciencia y forma de actuar o colgar la toga por el bien de la profesión”, y en este sentido deja clara su labor reivindicativa del papel del abogado “comprometido con el ejercicio libre del derecho de defensa”.

“A diferencia de los Colegios de Abogados, en cuyas filas existen miembros que no se dedican a actuar ante los Tribunales, la ALA se crea, exclusivamente, por y para profesionales ejercientes, con una finalidad primordial: mejorar la profesión e intentar recuperar el prestigio perdido, velando por la defensa y fomento de los derechos y las libertades de las personas”.