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Tiempos de crisis.

Unión, Progreso y Democracia cree que las medidas ZP 'llegan tarde y mal'

Las medidas de ajuste del Gobierno fueron calificadas recientemente por la portavoz y diputada Rosa Díez, como de “insolidarias e injustas”.

Publicada en InfoMelilla el 15 de junio de 2010

InfoMelilla.com

Ante las próximas medidas que el ejecutivo de Rodríguez Zapatero adoptará para reformar el mercado laboral, desde Unión, Progreso y Democracia, se considera que “llegan tarde y mal”.

Unión, Progreso y Democracia cree que las medidas ZP 'llegan tarde y mal'

Emilio Guerra, coordinador de la formación magenta en Melilla, considera que debe romperse la rigidez del sistema, y que sus propuestas van encaminadas hacia una reforma integral del mercado de trabajo, que impulse el cambio de modelo y permita el aumento de la productividad, a la vez de proporcionar una mayor seguridad a los trabajadores.

Las medidas de ajuste del Gobierno fueron calificadas recientemente por la portavoz y diputada Rosa Díez, como de “insolidarias e injustas”, y que incluso podrían llegar a ser “discriminatorias”. UPyD, cree que pedir mayor flexibilidad, no implica facilidad de despido y contratación, sino arbitrar mecanismos para que se conserven la mayor cantidad posible de puestos de trabajo bajo cualquier circunstancia económica.

Según el dirigente local UPyD, Emilio Guerra, se trata de “incentivar políticas activas de empleo y tener parados de corta duración”. En el poco trabajo existente, abundó el upedista, la tasa de temporalidad es altísima, llegó a ser del 33% (y ha caído hasta el 25%, porque casi todos los despedidos han sido trabajadores temporales). La elevada temporalidad afecta especialmente a los grupos más débiles: los jóvenes menores de 29 años (47% de temporalidad en 2009), los inmigrantes (52%) y las mujeres (30%).

Para finalizar, Emilio Guerra comentó que no sólo precisamos de una buena reforma laboral. “Con eso, no arreglamos el asunto”, enunciando cuatro cuestiones que a su juicio son fundamentales: “la deuda y el pago de sus elevados intereses. La pérdida de credibilidad y confianza de nuestras instituciones en el exterior. La sangrante corrupción política que impregna este país de norte a sur, y el despilfarro impune de las comunidades, ciudades autónomas y ayuntamientos”.