Local · Política
UPyD considera “lamentable y peligrosa” la actitud de los partidos locales que utilizan "la radicalización y los extremismos para hacer política"
Guerra cree que los presupuestos de la CAM para el ejercicio 2011 no son más que la continuación del "brutal despilfarro que el ejecutivo de Imbroda somete año tras año a las arcas públicas"
Publicada en InfoMelilla el 14 de diciembre de 2010
El coordinador de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Melilla, Emilio Guerra, considera “lamentable y peligrosa” la actitud “beligerante y provocadora” de los partidos con representación en la Asamblea local, “que se han quitado los disfraces buscando descaradamente la radicalización, los extremismos y la manipulación vergonzosa, como única manera de hacer política y ganarse su espacio electoral”.
Para el dirigente magenta, los presupuestos de la CAM para el ejercicio 2011 no son más que la continuación del “brutal despilfarro que el ejecutivo de Imbroda somete año tras año a las arcas públicas, sin atender a las necesidades y demandas de la ciudadanía”. A juicio de Emilio Guerra, la situación financiera del ayuntamiento melillense es “extremadamente delicada”, como consecuencia de unos planteamientos económicos basados en el “triunfalismo y en el abusivo ejercicio de una mayoría, que Imbroda ha convertido en totalitaria”.
El líder upedista ha insistido en la incapacidad para llegar a acuerdos y el “enorme daño” que están haciendo los dirigentes locales a Melilla, ya que “manejan, especulan y juegan con cuestiones tan importantes como los presupuestos”, ya ha hecho referencia al reciente rechazo en el Senado de los PGE por parte de los senadores melillenses Imbroda y Dueñas. “Cuando son tan frívolos e incompetentes, con algo tan vital como los recursos públicos, nada bueno podemos esperar de semejante elenco de irresponsables políticos”.
UPyD considera que “el crecimiento de la corrupción política está convirtiendo a nuestros gobiernos en aparatos autoritarios muy lejos del espíritu de la democracia. Semejante degradación del sistema viene a causa del clientelismo, el nepotismo, la poca transparencia en la gestión y la proliferación de una ingeniería burocrática y legal que obstruye y tapona como una auténtica trampa”.