Local · Política
UPyD cree que el Gobierno local debería suspender cautelarmente el convenio con la Federación de Fútbol hasta obtener una explicación de lo ocurrido
Guerra ha dicho “no entender como, a tenor de las pruebas aportadas, la fiscalización de las cuentas de la Federación han superado los controles obligados por ley”
Publicada en InfoMelilla el 23 de julio de 2010
El coordinador de Unión, Progreso y Democracia en Melilla (UPyD), Emilio Guerra, cree que los datos, pruebas, denuncias y declaraciones son tan contundentes sobre la existencia de supuestas “irregularidades” en la Federación Melillense de Fútbol, que considera que la pasividad e inactividad del ejecutivo local de Juan José Imbroda puede pasar de sospechosa a colaboracionista”.
Guerra ha señalado que la responsabilidad y obligación política de las autoridades locales pasa por suspender cautelarmente el convenio con la FMF hasta en tanto el presidente de dicha entidad no dé explicaciones públicas al respecto. Para el dirigente magenta, existen elementos de juicio y evidencias más que suficientes como para abrir un expediente y revisar, en cumplimiento de la Ley de Subvenciones, el posible reintegro de las cantidades aportadas por la Ciudad Autónoma en los últimos tres años, que podría alcanzar el millón de euros.
Guerra ha dicho “no entender como, a tenor de las pruebas aportadas, la fiscalización de las cuentas de la Federación han superado los controles obligados por ley”. “Estamos ante un escándalo mayúsculo, donde hay mucho dinero público invertido en los últimos años”, ha insistido el líder de UPyD, que considera el conflicto como una prueba más de que el gobierno del PP “actúa de manera poco transparente, hace dejación de funciones a la hora de controlar el gasto de lo subvencionado y además alimenta, por omisión, la impunidad de posibles corruptelas”.
Las explicaciones dadas por Francisco Robles, consejero de Deportes, en la Comisión de Cultura, a juicio de Guerra, “han sido las propias de una persona acorralada, que carece de argumentos y lo que es peor para él, que ya no tiene el apoyo de sus propios compañeros de gobierno”.
El upedista ha concluido diciendo que a estas alturas, sólo Juan José Imbroda, como jefe del ejecutivo, “tiene la responsabilidad de zanjar y dar claridad al asunto; pero no lo hará, porque siente verdadero pánico al coste político que le pueda suponer”.