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UPyD denuncia un nuevo caso de desahucio “injustificado” del albergue municipal San Vicente de Paul

Se trata de una joven de 20 años sola y sin recursos económicos

Publicada en InfoMelilla el 13 de abril de 2010

Carmen Gaona Sáez

Guerra junto a la joven afectada
Guerra junto a la joven afectada

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Melilla ha denunciado públicamente un nuevo caso de desahucio “injustificado” del albergue municipal San Vicente de Paul. Se trata de Susana Alvarado, una joven de 20 años sin recursos económicos a la que se la ha comunicado ya la obligación de abandonar el centro.

Susana ha explicado ante los medios de comunicación que está viviendo una situación muy delicada, ya que con otros dos hermanos fue abandonada por su familia, “que se desentiende de nosotros”. Ahora, separada de sus hermanos, la joven se enfrenta a una vida con muchas incertidumbres, ya que con el pago de un subsidio que tan sólo se prolongará hasta junio, asegura no tener suficiente para buscar un lugar en el que vivir, a lo que se suman los obstáculos que está encontrando para hallar un trabajo que la ayude a subsistir.

“No tengo dónde ir, mi vida es muy triste”, ha asegurado la propia Susana, quien ha explicado que los servicios sociales tan sólo le ofrecen a partir de ahora el servicio de comedor, pero no un lugar en el que pasar las noches ni ninguna ayuda económica. “Me dicen que me vaya a un hostal, pero sólo me quedan dos meses de subsidio, y después ¿qué?”, ha señalado.

A todo ello hay que añadir que Susana tiene reconocida una minusvalía del 37 por ciento por las crisis epilépticas que padece, lo que hace aún más complicada su situación y por ello ha decidido contar su caso para solicitar ayuda.

En opinión del coordinador de UPyD, Emilio Guerra, el caso de esta joven deja en evidencia la buena gestión de los servicios sociales de Melilla. Unos servicios sociales que, en su opinión, no funcionan bien a pesar de que la Consejería de Bienestar Social se encuentra continuamente firmando convenios con ONGs para ayudar a los más necesitados.

La situación de Susana Alvarado, ha dicho, es “desesperada” por lo que no sólo ha pedido a los responsables políticos que cumplan con su obligación de ayudar, sino que también ha apelado a “la sensibilidad y a la humanidad de las personas” para evitar que casos como este se sigan sucediendo en Melilla.