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A costa de un juego superior al del rival Comarca de Níjar el Casino se hace con una victoria merecida y elaborada (3-0)

De momento tenemos que comentar que los tiempos aquellos donde nos visitaban en tercera división hace escasas temporadas, equipos peninsulares y venían de seguro a sacar los tres puntos, con este Casino de la temporada 2011-12, eso se ha terminado; ante el Comarca de Níjar, último equipo que pisó “La Espiguera” durante la pasada temporada, no sólo se le ha goleado, sino que con total justicia la victoria ha ido a parar al casillero de los melillenses simplemente porque fueron muy superiores a los almerienses y además adornado todo ello con goles de bellísima factura

Publicada en InfoMelilla el 1 de octubre de 2011

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Manolo volvió a marcar de penalti
Manolo volvió a marcar de penalti

Los de Fernando Aznar saltaron al terreno de juego de “La Espiguera” sobre todo muy concienciados de que la ocasión de ponerse en la tabla con 11 puntos, no la debían dejar escapar.

Una primera parte donde pudimos presenciar dos auténticos golazos el primero a los 10 minutos obra de Adam tras rematar de cabeza un balón milimétrico procedente de la banda derecha y un segundo gol obra de un acción a balón parado protagonizada por el defensa Rafa quien con un sutil toque introdujo el balón por la escuadra derecha de la meta del equipo almeriense.

Una primera mitad en la que nunca se vio peligrar el portal local y donde los locales exhibieron un bonito juego, al primer toque y con posesión del balón , no dando apenas opciones a su rival a poder reaccionar de cara a la meta contraria.

Ya en la segunda parte los locales supieron y pudieron evitar que los del Comarca les asustasen respecto al gol a pesar de que tuvieron también sus ocasiones pero eso si escasas; el gol de la tranquilidad llegaba a costa de clarísimo penalti a penas con doce minutos de por medio para la finalización de la contienda. Lanzado por Manolo se convertiría en el justo y definitivo 3-0.

Encuentro éste en el que los locales lo amarraron con el tiempo de antelación suficiente como para no pasar finalmente apuros.