Opinión

Comunicado de la Asociación de la Prensa sobre periodistas, políticos y redes sociales

Publicada en InfoMelilla el 24 de mayo de 2011

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

En las pasadas elecciones locales los insultos a través de las redes sociales a un gran número de periodistas han hecho que estos comicios fueran dramáticamente distintos a los anteriores. Pasado el momento de los políticos y el día de la votación es momento para que nuestra opinión sea escuchada en defensa de muchos compañeros que han sabido ejercer su difícil tarea a pasera de amenazas y desplantes diarios.

Durante las últimas semanas la Asociación de Prensa de Melilla ha optado por un prudente silencio ante las circunstancias que hemos vivido, si bien cabría decir mejor, soportado. Nos referimos no solo a la campaña política en sí sino a los ataques extremos, continuos y necios que han sufrido no pocos de nuestros compañeros. La paciencia ha sido nuestra seña de identidad porque consideramos que en una campaña de esta índole el protagonista por antonomasia es el mismo político, que con sus ideas, estrategias, ilusiones o formas de ver una ciudad debe expresar estos conceptos en la búsqueda del voto deseado. Pero a pesar de ello nos hemos asombrado por lo que hemos leído a través de ese nuevo fenómeno de la comunicación: las redes sociales

Todos los medios de comunicación de Melilla asumen su influencia y las personas que en ellos dirigen programas de opinión o lineas editoriales también entienden que pueden ser objetivo de respuestas no siempre favorables. Ahora bien, lo vivido -más bien sufrido- en estas semanas ha llegado al insulto más aberrante. En un principio esperábamos con ilusión que las citadas redes sociales fueran una nueva pantalla de publicidad y exposición de ideas, donde cada persona expusiera su forma de ver el futuro, incluso en el marco de la crítica, pero finalmente y de forma mayoritaria se han limitado a una ordalía de ataques furibundos de todos contra todos. Lamentamos que entre afiliados de los distintos partidos hayan gastado tanta energia en algo tan estúpido pero en lo que respecta hacia los compañeros de los medios de comunicación siempre creímos que había una pequeña e importante linea de respeto hacia los redactores e incluso en distinta medida hacia los directores de los mismos medios. Esto también ha desaparecido. Prácticamente no ha habido articulista o locutor que no haya sido atacado a menudo de forma tan sucia como despectiva. Caso especial por ejemplo el de Irene Flores, directora del Faro de Melilla que no ha sido solo injuriada por tener una opinión distinta a la de otras personas sino incluso por el mero hecho de tener una opinión en sí, cualesquiera que fuera esta.

Igualmente no se van a aceptar comportamientos groseros hacia periodistas (especialmente mujeres) porque alguien tenga un "mal dia". Las preguntas las decidimos nosotros; las respuestas es tema particular del entrevistado, el cual siempre puede optar por hacer algún comentario breve pero nunca personalizando o debatiendo con el periodista que se la hace. Creanlo, son los políticos los responsables de sus victorias o fracasos, no tienen porque volcar estos últimos con reacciones fuera de tono completamente innecesarias.

Los periodistas no podemos predecir con exactitud el futuro pero si sabemos algo: cualquier persona, entidad, organización o fuerza política que vuelva a ejercer a través de internet ataques tan virulentos e injustos como los que hemos vivido en estos comicios estará condenando a la derrota al partido político con el que simpatice.

Como se ha demostrado el 22 de mayo unas elecciones son algo mucho más serio y complejo como para esperar que un patético desahogo sicológico a base de improperios pueda atraer a más votantes. La mayoría de los ciudadanos melillenses, a diferencia de lo que creen no pocos políticos son más serenos y equilibrados que sus propios representantes. Cabría aconsejar a estos últimos que aprendan de sus electores.

Asociación de la Prensa de Melilla