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Navidad 2011.
Don Eduardo pasará la Nochebuena de guardia en el Hospital Comarcal
Es un médico extranjero que con su acento porteño y bonaerense no duda en decir: “Me atrapó Melilla”.
Publicada en MeliYa el 24 de diciembre de 2011
MeliYa.com
Dios no lo quiera pero si alguien no se encuentra bien en Nochebuena y necesita de los servicios médicos del Hospital Comarcal, contará con la suerte de ser atendido por un facultativo de lujo, el oncólogo del centro hospitalario, don Eduardo Tribugoff. Le ha tocado servicio en tan señalada noche e incluso se lo toma con buen humor y humanidad. En realidad se lo toma como el propio médico es: humano, solidario, sincero y comprometido con su profesión. Es un médico extranjero que con su acento porteño y bonaerense no duda en decir: “Me atrapó Melilla”.
Tanto le atrapó que no lo suelta ni en Nochebuena. Se ha especializado en –acaso- la más desagradecida modalidad médica, la Oncología, decimos desagradecida porque no todo el mundo se toma igual el padecimiento de un cáncer. Pero el señor Tribugoff, por su claridad, tiene la capacidad de comunicar el padecimiento, su posible remedio y las servidumbres que lleva aparejado, todo ello con una tranquilizadora y eterna sonrisa en su rostro. Da la impresión que se sale del molde exigido para ofrecer no sólo ciencia –que bien puede- sino humanidad.
Lejos de lo que pueda pensarse no está en España y, concretamente, en Melilla por cuestiones económicas. En realidad vino a España en 1999 porque sus hijos querían venir a estudiar a este país; no fue, por tanto, una migración económica. Explica que no tenía problemas económicos en su país ya que “necesidades de oncólogos hay en todas partes del mundo” y también en Melilla. Que le pregunten a los responsables de la Asociación Contra el Cáncer qué sintieron cuando supieron fehacientemente que contarían con un facultativo fijo en plantilla.
Verle trabajar es curioso. Tenemos la imagen del médico adusto, reclinado en su consulta oficial, estableciendo cierta distancia entre el paciente y la ciencia. Eduardo Triguboff es un oncólogo de cercanías. Es frecuente verle pegando carreras por el Departamento de Oncología. Del Hospital de Día, a su escueto despacho que hasta no hace mucho era simplemente el rincón de los papeles, el archivo del Comarcal si es que se le podía denominar como archivo. Sus auxiliares ven en el médico a un compañero y se nota.
Está acostumbrado a vivir en sitios pequeños por eso –y otras razones de peso e importancia- Melilla ‘le atrapa’ y él, Eduardo, ha terminado por atrapar a Melilla con su ciencia y su corazón. Le deseamos una Nochebuena tranquila en el Comarcal y toda la felicidad del mundo.