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El Hospital Comarcal reforma un paritorio conforme a la estrategia para la atención al parto normal
Hay aparatos de monitorización fetal y control de la tensión, utensilios y medicación para atender a la gestante y al bebé en todas las fases, una cama obstétrica mecánica, una silla mecedora y una cuna
Publicada en InfoMelilla el 14 de julio de 2011
InfoMelilla.com
El Área Materno Infantil del Hospital Comarcal de Melilla ha remodelado una “Unidad de trabajo de parto y recuperación” (UTPR), comúnmente conocida como paritorio, en cumplimiento de la estrategia de atención al parto normal establecido por el Real Decreto 829/ 2010 (BOE 09/07/2010).
Este Real Decreto tiene por objeto regular la concesión directa de subvenciones a aquellas comunidades autónomas y al INGESA, que participen en la implementación de las estrategias del Sistema Nacional de Salud (SNS) en cuidados paliativos, seguridad de pacientes, prevención de la violencia de género y atención al parto normal, en el año 2010.
Según el citado decreto, la estrategia de atención al parto normal en el SNS tiene como objetivo mejorar la calidad asistencial y mantener los niveles de seguridad actuales, siendo necesario promover el uso de prácticas clínicas basadas en la evidencia científica, considerar el parto como proceso fisiológico contando con la participación activa de las gestantes en las decisiones, potenciar la formación de profesionales en la estrategia, y fomentar la investigación y la difusión de buenas prácticas.
Para ello, continua el citado decreto, es necesario reorientar la atención actual hacia una con menor intervención y medicalización, con una mayor coordinación entre atención primaria y especializada que garantice la continuidad del proceso y participación de las gestantes, y con una nueva concepción del diseño de los espacios y funcionamiento de las maternidades, más centrada en las necesidades de cada mujer y de cada criatura.
En este sentido, con la remodelación de uno de los paritorios del Hospital Comarcal, se ha pretendido adecuarlo para que a la hora de atender un parto normal, la gestante cambie de habitat lo menos posible. Es decir, que utilice las misma habitación tanto para la dilatación como para el parto. Para ello, esta habitación tiene que tener un ambiente acogedor y disponer de los medios para que el hijo no se aleje de la madre en el momento del nacimiento.
Nuevas instalaciones
La nueva sala dispone de cuna para efectuar los primeros cuidados al recién nacido. En principio, si todo el proceso va bien, se retira el bebé lo menos posible de la madre pero sirve para terminarlo de secar y aplicarle los primeros cuidados básicos. Si precisa una reanimación mayor porque surja un problema, la cuna cuenta con todo el aparataje necesario para su cuidado.
Se han instalado muebles modulares que contienen los utensilios y la medicación imprescindible para atender a la mujer durante la dilatación, el parto y la segunda parte de éste, con la salida del bebé y la expulsión de la placenta.
Cuenta con una cama obstétrica mecánica artículada que sirve tanto para el proceso de dilatación como para el parto, ya que se convierte en mesa con todas las comodidades posibles.
También hay una serie de utensilios para favorecer el proceso de dilatación, materiales que posibilitan que la gestante pueda realizar distintas posturas, tales como una cuerda de nudos fijada al techo, silla de partos, un balón gigante que al montarlo favorece el acoplamiento de la cabeza del bebé… Son utensilios que se ofrecen para el uso voluntario de la mujer.
Otro mobiliario con el que se cuenta es la silla mecedora que posibilita un habitat cómodo que influye en que psicológicamente la mujer no vea el parto como un suceso patológico sino como un hecho natural.
Asimismo, en cuanto a tecnología, dispone de un aparato de monitorización fetal, que recoge el estado de bienestar del bebé, con la frecuencia cardiaca y la evolución de la dilatación de la mujer, con el control de las contracciones, de la dinámica uterina. Puede estar continuamente funcionando con aporte de datos lo que conlleva una garantía de que el estado del bebé es el adecuado.
También hay otro aparato de monitorización para el control de la tensión de la madre que tiene un papel fundamental cuando se administra epidural, ya que hay que controlar la frecuencia cardiaca y la tensión arterial.
Por último, cabe destacar una lámpara de luz directa que se utiliza para acciones sobre la mujer, ya que la iluminación general de la habituación es difusa y tenue para conseguir mayor relajación durante el proceso de dilatación.