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Equo, partidario de una reforma de la Ley Electoral para que respete los principios de igualdad y de pluralismo político
Considera que tal y como está, la Ley discrimina a los partidos minoritarios y sin representación frente a los que sí obtienen representación parlamentaria
Publicada en InfoMelilla el 28 de noviembre de 2011
Equo se ha unido al movimiento iniciado por otros partidos minoritarios en España para exigir el inicio de un proceso de reforma de la actual Ley Electoral que elimine las restricciones actuales y que permita que los comicios que se celebren y los resultados que arrojen sean lo más justos posible y reflejen al cien por cien el sentir y los deseos de los ciudadanos.
En una nota de prensa, Equo Melilla recuerda que en las elecciones del pasado 20 de noviembre los partidos sin representación en el Congreso de los Diputados obtuvieron un “importante” apoyo de los ciudadanos, de tal manera que los cuatro principales partidos extraparlamentarios suman casi medio millón de votos.
Una vez concluidas las elecciones, asegura el partido de Manuel Soria y Rosa González, se ha abierto un debate sobre el reparto de escaños en función de las circunscripciones electorales provinciales y el sistema de cálculo D’Hont, con consideraciones sobre la falta de proporcionalidad en el voto que ha hecho que las fuerzas minoritarias no hayan obtenido representación parlamentaria acorde con su nivel de voto.
Sin embargo, en este debate, señala Equo, no se tienen en cuenta otras aspectos “de gran importancia para la garantía de participación y pluralismo democrático”, como son las barreras de acceso del 3 por ciento y del 5 por ciento en algunas autonomías y las nuevas exigencias impuestas, como la necesidad de conseguir avales sólo para los partidos que no obtuvieron representación.
Para Equo, estos últimos aspectos penalizan de forma importante a los partidos nuevos y sin representación en el Parlamento, ya que, por un lado, se les dificulta la concurrencia a procesos electorales en condiciones de igualdad al resto de formaciones, y por otro lado se vulneran los principios de igualdad y de pluralismo político proclamados en la Constitución.
Así mismo, Equo destaca otras desigualdades como el hecho de que los gastos de campaña electoral permitidos para los partidos que han obtenido representación en las elecciones asciende a 41,6 millones de euros, mientras que los partidos sin representación no tienen derecho a la percepción de ayuda alguna por los gastos de campaña, con independencia de los votos que finalmente hayan recibidos.
Otra desigualdad que se hace patente, ha dicho, tiene que ver con los espacios televisivos que se dedican a propaganda electoral gratuita, unos espacios en los que no tienen cabida los partidos sin representación.
Finalmente, Equo ha hecho mención a la discriminación que se produce también en los referente al pago por voto, ya que mientras los partidos que logran representación obtienen un pago por voto recibido, los que no obtienen representación, no, “y no entendemos por qué razón el voto de los ciudadanos cuyos partidos quedan fuera no merece el mismo trato que los que obtienen representación”.
Por todo ello, Equo considera más necesario que nunca llevar a cabo una reforma de la Ley Electoral que permita a todas las formaciones concurrir a las elecciones en condiciones de igualdad cumpliendo así con la máxima de cualquier sistema democrático.