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Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz

Si de privilegio es la ubicación, de mayor privilegio es el tono, el ambiente y la capacidad de agradar de este conjunto humano que dirige Marta Fiering.

Publicada en MeliYa el 17 de diciembre de 2011

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Se llama igual que su padre, el novillero melillense –que fue- Pepe Marta. Él tiene como segundo apellido Fiering. A lo mejor significa fiera en alguna lengua desconocida porque el tío es una fiera en gastronomía, buen rollo y servicio. Y van pasando los años y el negocio de la calle del Doctor Justo Sancho Miñano sigue abierto, impasible al ademán, manteniendo el espíritu que sólo un equipo de colaboradores comprometidos con el dueño y con la clientela es capaz de ofrecer. El sitio es de privilegio, da cara a la plaza de los Héroes de España y mira de reojo a la calle del General Marina.

Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz

Si de privilegio es la ubicación, de mayor privilegio es el tono, el ambiente y la capacidad de agradar de este conjunto humano que dirige Marta Fiering. Cuesta tela del telón mantenerse y mucho más en tiempos de crisis loca en la que, a la hora de prescindir, se prescinde del ocio o del coste del ocio. Ya es más difícil cada día mantenerse fiel a unas costumbres que han presidido años y años de vida normalizada. Hasta el aperitivo del mediodía o la tapa que pone punto y final a la mañana de trabajo constituyen auténticos milagros.

Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz

Pero Pepe le echa imaginación al asunto. Tiene una parrilla de aperitivos y raciones que, como poco, llama la atención y cuenta con una simpatía personal que hace olvidar la tediosa crisis de los mercados y las agencias de calificación. Cada día que Marta abre su casa, sabe que no está abriendo sólo ‘su casa’ sino la casa de diferentes peñas que han institucionalizado su puntos de encuentro en Casa Marta. ¿Por qué?, pues porque están a gusto, charlan libremente, saborean manjares cambiantes de primera calidad y son conocidos de sobra. No hay que pedir sino asomarse a la puerta de la casa de Pepe y los suyos.

Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz
Marta Fiering, la 'fiera' de la gastronomía feliz

Cuando el padre de Pepe, el novillero melillense cuyo plante torero puede verse en casa del hijo, abandonó el mundo de los toros para siempre, también desembocó en el amplio delta de la hostelería. Uno y otro son iguales. Ambos coinciden en el concepto de la amistad: entrega, devoción, sinceridad y voluntad de perpetuar unos lazos que seguramente les benefician más en lo moral que en lo económico, extremo que padre e hijo asumen sin problemas.

Pepe Marta Fiering está consiguiendo –no sin esfuerzo porque a él también le afecta la crisis- institucionalizar el templo de la gastronomía que se inventó hace años. Es hombre de fiestas, de complicidades, de convocatorias y de satisfacciones y todo ello currándoselo cada día, con la misma cara y disponibilidad.