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Toros.
Navidades cargadas de reflexión sobre su futuro taurino para Adolfo Ramos
Las puertas de los empresarios madrileños, los hermanos Pérez Villena, que le apoderan, siguen abiertas a las maneras taurinas del melillense.
Publicada en MeliYa el 14 de diciembre de 2011
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Reyes Fernández Maldonado, madre del novillero con picadores melillense Adolfo Ramos, habla con sinceridad y a corazón abierto: "Adolfo se ha recuperado, está bien, ahora le toca decidir si quiere ser torero o no. Nosotros no le vamos a presionar ni en un sentido ni en el contrario, porque, por encima de todo, es nuestro hijo y respetamos su criterio". Es decir las Navidades peninsulares que disfrutarán los Ramos llegan cargadas de la necesidad de tomar una decisión de futuro: ser o no torero. Van a ser –seguro, conociendo a la familia- Navidades felices pero, a su término, Adolfo tiene que tomar la decisión.
Las puertas de los empresarios madrileños, los hermanos Pérez Villena, que le apoderan, siguen abiertas a las maneras taurinas del melillense porque han visto que Adolfo puede llegar a ser un buen torero, superada las anemias –física y psicológica- padecidas en los últimos meses. Las últimas comparecencias del novillero le han llevado a las tierras y el coso de sus mentores de la capital de España.
La familia Ramos Fernández estaba en Madrid cuando la Casa de Melilla en Madrid celebraba su primer aniversario bajo la presidencia de don Julio Miranda Céspedes y el torero y los suyos tomaron parte en la fiesta, en la que , por cierto, se reconoció la labor taurina del melillense. Los hermanos Pérez Villena abrieron sus campos –una vez más- a Melilla y su hermoso, coqueto y cubierto coso taurino –es mucho más que una plaza de tientas- para que la representación vecinal en la capital del Oso y el Madroño disfrutara de lo lindo.
Ha llegado, pues, el momento de tomar la esperada decisión, eso sí, libremente, sin ningún tipo de presión externa que no pase por la conciencia del torero. Le hemos visto recientemente y le hemos visto bien. Cauto, como siempre, sencillo, cercano y madurando los pros y contras de volver al entrenamiento, el circuito, las oportunidades, los buenos y los no tan buenos momentos. Ha toreado en la gran catedral del orbe taurino mundial, Las Ventas, en La Malagueta –dos plazas de primera categoría- y lo ha hecho, a pesar de no estar en su mejor momento, con decencia y honradez. Y ha toreado –se le sigue esperando- en La Mezquita del Toreo.
¿Qué decidirá nuestro torero?. Creemos que lo tiene meditado y casi decidido. Creemos que las fiestas navideñas se convierten en un espacio temporal más que necesario para que el fruto madure y Adolfo diga sí o no a la continuidad de su prometedora carrera taurina. Por aquí se le echa de menos como torero y como persona.
FOTOGRAFÍAS: Ana María Marfil/CASA DE MELILLA EN MADRID y Archivo.