Opinión
Pequeñas pero grandes cosas, detalles...
Publicada en InfoMelilla el 21 de septiembre de 2011
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Ahora valoro mucho más las pequeñas cosas, una flor, un pajarillo, una nube en movimiento, una sonrisa o el lloro de un bebé pidiendo se le amamante... Esto, esto lo acabo de escribir a una de mis exalumnas, a Pilar hace escasos momentos. Y me ha surgido la chispa y lo expreso no se para quien, no se con que sentido o con el mío, dando riendas a mi instante, en este marco, en el hoy de hoy.
Le he expresado que desearía pasar por esta vida, quizás siendo pretencioso, como una “buena persona” añorando el epitafio de Groucho, de este maxista como yo ( ¿ se habrán dado cuen de que le falta la “r”?), y por respuesta, el buenos observadores.
Me ha dicho Pilar, que no me preocupe, que esté orgulloso, que he dejado sembrao y permanente en ellos, algo más que recuerdos. Me he emocionado y me he dado tres abrazos limpiándome las gafillas que se me empañaban, no sintiendo pudor en escribirlo, este, este que a veces ha ido de duro y controlado. Y me alegro de que fluyan los sentimientos , de dar escape a ofuscaciones y sin sentidos, haciendo este alto en el camino.
La profesión docente, esta vocación si se vive, si se siente, te da unas compensaciones a cuentagotas, mágicas, auténticos gozos difíciles de describir, pues hay que sentirlos. La pena , la triste pena, la cruda e injusta realidad es que los poderes públicos, los instalados y alternantes, no sean impermisibles con el deterioro creciente, con los recortes en EDUCACION, hipotecando nuestro futuro, el de las próximas generaciones. Por ello, palpo y siento ,comparto y me enervo ante tanto compañero, alumno, padre que se ve impotente ante lo que se nos avecina. Privatización, copago, recortes en ayudas, menos personal, calidad para cuatro paganinis, aulas masificadas... un panorama desolador
Y que queda, ¿ nos chantamos y que venga lo que haya de venir ?. Solo nos queda, y a ello me apunto, como no, amochilando como el “ Abuelo Labordeta ” mis sentimientos y valores, y hacerle frente a la situación, indignados, indignados SI, pero para un cambio de rumbo ...
no gustándome el ” morir con las botas puestas si falta hiciese y el todo por la dignidad ”, pero si no reaccionamos, ¿ de que coño nos sirve el lamento ? Y es que ahora están y llegarán las grandes promesas y si no las cumplen, no les pasará nada. ¡ Quienes pues tropezamos dos, y tres y más veces en esa piedra !
Sensible y emocional pero no sumiso y despechado por sistema; amigo y copartícipe con aquellos que no practiquen “ el me salvo yo solo ”; revolucionario pacifista y dialogante, pero no gilipuertas... Mi abrazo a Pilar, mi afianzo en mis pilares, cuestión de convicciones.
¡ Hay quien todavía se busca o no sabe si las tiene!
Pedro Gallardo
Ciudadano