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Santiago...no es un día cualquiera
Dentro de diez años se celebrará el siglo de la gesta de ‘Alcántara’.
Publicada en MeliYa el 23 de julio de 2011
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Lo normal en el ser humano es ir relativizando los acontecimientos, quitándoles un poco de hierro pero existen hitos inalterables como, digamos, celebrar el Día de Santiago, patrón de España y del Arma de la Caballería, representada en Melilla por el Regimiento Acorazado ‘Alcántara 10’. Es un día grande para aquellas personas que sigan manteniendo el orgullo a su origen y el agradecimiento a un grupo de jinetes nacidos para morir en el frente sin entender muy a las claras si esas muertes estaban justificadas o no.
Dentro de diez años se celebrará el siglo de la gesta de ‘Alcántara’. Sabido es lo del Desastre de Annoual y de cómo todas las unidades operativas de la Comandancia General de Melilla tuvieron que acercarse a los terrenos de Beni Urriaguel para tratar de parar la tragedia, el hundimiento del Ejército Español en Melilla. Fue peor que el Sitio de los 10 días, aunque a 150 kilómetros de las murallas quintocentenarias. El teniente coronel accidental en jefe del regimiento, don Fernando Primo de Rivera recibe la orden y pone grupas a Melilla y crines a Annoual con una misión concreta: proteger la retirada de las menguadas tropas españolas.
Dicen los expertos e historiadores que Primo de Rivera, al encuentro de la desbandada, hubo de ordenar hasta siete cargas de sus jinetes y dicen que la última no fue ni al trote ni al galope sino al paso de unos animales agotados y unos soldados que sólo se dedicaban a combatir mientras veían caer a sus compañeros, entre ellos al jefe, Primo de Rivera. Pero esa inmolación salvó vidas por ello las cargas de ‘Alcántara’ fueron premiadas con la Gran Cruz Laureada de San Fernando a título colectivo.
No sólo salvó vidas de españoles sino que hizo reflexionar al enemigo. ¿Merece la pena marchar a Melilla para encontrar estos obstáculos? Y más, ¿llegaron a convertirse los jinetes de Primo de Rivera, parcialmente, en los salvadores de Melilla?. Hicieron todo lo necesario, dejando la vida más de 600 profesionales de la milicia nacida en Flandes hacía siglos. Por eso no es un día cualquiera este 25 de julio de 2011, por eso –y otras cosas- se convierte en día de honores y recuerdo de gestas. Una gesta que se escribe sin justificación, que se escribe con el lapicero de la disciplina mejor entendida y la renuncia a la propia vida. Que Dios los tenga en su Gloria.