Opinión
Sentida despedida a las Hermanas de la Caridad
Publicada en InfoMelilla el 23 de noviembre de 2011
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Como presidenta de la Sociedad de San Vicente de Paul en Melilla, quiero expresarles que mis principios en la sociedad fueron porque las Hijas de la Caridad, a las que hoy tristemente despedimos, nos dejaron un salón en este nuestro Centro Asistencial donde poder realizar nuestras primeras reuniones y fueron el germen de la Conferencia ‘Virgen de la Luz’ que actualmente conocemos. Por todo ello, mi gratitud eterna.
Por otro lado, deciros que habéis sabido difundir el espíritu vicentino a lo largo de tantos años en esta ciudad, con acierto, cariño y dedicación, ofreciendo valores que hoy día están a la baja y que son un ejemplo para todos los que pertenecemos a esta Sociedad.
Vuestro trabajo no ha sido en vano, habéis dejado un lagado muy importante que nosotros hemos heredado y vamos a utilizar para seguir luchando por los más desfavorecidos, aunque a veces no sea fácil.
Hermanas de la Caridad que han dedicado muchas horas de sus vidas a los más necesitados por convicción, recibiendo mucho a cambio, no dinero ni palabras halagadoras, sino el cariño de las personas a las que ayudaban (un beso de algún niño o anciano, simplemente las gracias por la obra que habían realizado). Deciros que sois un ejemplo para esta sociedad, donde los valores que vosotros conocéis, la entrega a los demás, la sencillez, la humildad, han dado paso, desgraciadamente, al consumismo, a la envidia y al egoísmo.
Yo os pido que sigáis trabajando, que sois necesarias, necesitamos vuestra fuerza, vuestras oraciones, que nos empujéis para seguir adelante en esta tarea, cuando el desaliento nos pueda necesitaremos vuestros consejos, alguna que otra palabra de aliento, y sobre todo vuestras enseñanzas.
Finalmente, quisiera decir unas palabras de aliento a todos los miembros de nuestra familia vicentina: “Seguid el camino marcado por nuestro Señor Jesucristo y San Vicente de Paul, con confianza, con valentía, con alegría, que sea la regla de nuestra vida en familia y que vuestra luz brille ante el mundo de modo que otras personas, viendo como vivís el Evangelio, lleguen a creer de verdad, y lleguen también como vosotros a hacer que su fe se verifique en obras de Justicia, de Amor y de Paz”.
Mª Carmen Chaparro, presidenta de la Sociedad de San Vicente de Paul en Melilla