Local · Semana Santa
Alegría en las calles de Melilla: Cristo ha resucitado
El sol ha iluminado la celebración de la Pascua, permitiendo la lucida salida del Santísimo Cristo Resucitado y que miles de melillenses le hayan acompañado en el último día de Semana Santa
Publicada en InfoMelilla el 8 de abril de 2012
La sensación en las calles de Melilla es muy
diferente hoy. En el Domingo de Resurrección, los cristianos celebran que Jesús ha vencido a la muerte y lo hacen acompañando a la imagen del Santísimo Cristo Resucitado durante las siete horas de
procesión que lo llevan por las calles melillenses.
Tras días de estaciones penitenciales en las que la
Pasión de Cristo llenaba los corazones de oraciones, recogimiento, tristeza y meditación, hoy se celebra la Pascua. Hasta el sol ha lucido como en el mejor día de verano dejando atrás sombrías
nubes y desoladoras lluvias para iluminar la imagen de un Cristo que mira al cielo y extiende su mano al Padre que le llevó a la Tierra y le encomendó descender a los infiernos con la promesa, ya cumplida, de sentarlo a su derecha en el Cielo.
A las diez de la mañana, la talla del Santísimo
Cristo Resucitado hacía su salida de la Casa Hermandad Parroquia de la Medalla Milagrosa, situada en Batería Jota.
Dos largas esperas son las que ha realizado este paso, en la Plaza Menéndez Pelayo y en la calle
Ejército Español. En esta última, se palpaba la alegría de cuantos lo componían. En vez de cansancio, los numerosos niños que acompañaban a Jesús como penitentes rebosaban alegría y vitalidad, aprovechando los parones para jugar, corretear y contribuir a la sensación de felicidad que inundaba a los presentes.
Una vez que la Virgen del Rocío se ha aproximado a
la Plaza de España, la imagen de Cristo Resucitado - cotitular de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Melilla y acompañada por varios representantes de la misma- ha retomado su procesión, saliendo al Encuentro con su madre.
La Venerable Cofradía y Hermandad Franciscana De
Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y Nuestra Señora del Mayor Dolor ha visto recompensados los esfuerzos por sacar el broche de oro de esta Semana Santa, en la que la falta de costaleros le hizo pasar un mal rato y la lluvia impidió la salida de dos de sus estaciones de penitencia.