Opinión

Buscando apuntes olvidados

Publicada en InfoMelilla el 19 de mayo de 2012

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

La historia nos da lecciones que en muchas ocasiones dejamos aparcadas por falta de sensatez. La sociedad, verdadera inspiradora de la renovación de su clase, busca en sitios inadecuados una salida a la crisis generada en los últimos cinco años de existencia; la recuperación apropiada que garantice la existencia de un equilibro económico sostenido. Más allá de nuestras propias narices se encuentran diversas fórmulas dignas de tomar en consideración, tras más de 75 años de recuperación transcurridos desde la última gran recesión vivida que atrajo un cambio social, tecnológico y económico del que no queremos tener conciencia.

No nos han dejado darnos cuenta a causa de las maniobras políticas de que hay soluciones para los problemas actuales que van mucho más lejos de lo que los recortes y las políticas reformistas nos llevan. La similitud de lo acontecido en los años 30 se deja notar en los análisis, artículos y trabajos realizados por profesionales de grado de fama reconocida; nos quedan muestras de porque se llegó a la situación y los medios que pueden impulsarnos a razonar las causas que lo motivaron. Estudios que podrán ayudarnos de alguna forma a solventar las dificultades que atraviesa la sociedad actual.

Pero debemos ser cautos, no en todos los países se reacciona de la misma forma, las sociedades son cambiantes en sus comportamientos y necesidades, dependiendo de la demografía en la que se concentran. No podemos dar por sentado que Grecia, Italia, Irlanda o España (con una tasa de desempleo superior al 25% y más de la mitad de los jóvenes en paro) no requieren los mismos parámetros de solución entre sí.

La ayuda del Fondo de Rescate de la UE no es procedente en cualquier situación, hay que realizar los estudios a la medida de las necesidades, teniendo en cuenta observaciones intrínsecas de cada país, al igual que las posturas de la Comisión en lo relativo al déficit adecuado en cada situación y el mercado económico interior de cada uno. Los órganos representativos de la UE no deben ser los únicos legítimamente reconocidos para marcar una directriz exclusiva.

España se ha visto involucrada en un camino equivocado que está llevando a la sociedad a sufrir sacrificios excesivos, impuestos por los representantes de un gobierno extralimitado en sus obligaciones con el exterior y olvidado de prestar la atención exigida por la ciudadanía. La austeridad no es la solución más acertada en estos momentos de crisis, desde el mismo momento en que los recursos no sean homogéneos con las necesidades, el deterioro está servido; por ello la trayectoria a seguir va de la mano de la creación de empleo, con la voluntad de los políticos en el resurgir de la economía y la recuperación de los derechos sociales perdidos por el camino.

Debemos considerar el efecto de los recortes en demasía como una acelerada devastación de nivel en la calidad de vida de los ciudadanos. Los políticos no pueden esperar en poco tiempo, la misma proporción en la calidad de vida por razones de empleo; ostensiblemente sufriremos el creciente asedio en la falta de la misma por más tiempo del esperado por los representantes del Gobierno, se intensificarán los desequilibrios sociales de forma más alarmante.

Los tiempos cambian, esa es una evidencia a la que no cabe cuestionar, al igual que cambian las sociedades aunque no en la misma proporción. Las clases sociales media/baja se verán aparatosamente separadas de la medio/adinerada por lo que pronto quedarán tan sólo dos clases claramente diferenciadas.

El cambio a menudo no es sistemático de progreso, tan solo con echar un vistazo a los antecedentes nos daremos cuenta de ello. Los políticos deben de reaccionar de forma tal que el sostenimiento social, la economía, el mercado laboral, la atención primaria de la salud y el deprimente estrado del mercado laboral, salgan del túnel de un destino en el que nos han embaucado con continuos alegatos ambiguos y demagogos.

Hace tres cuartos de siglo se produjo un histórico derrumbe económico mundial que asoló las vidas de una sociedad endeble y desprotegida; hoy tras los errores cometidos por la casi totalidad de los representantes políticos de la época, se han vuelto a cometer las mismas equivocaciones de antaño a pesar de un conocimiento más avanzado en la investigación de aspectos determinantes del sistema. Es oportuno rememorar las maniobras que entonces se hicieron para reconstruir la sociedad de aquellos años, los diferentes programas acometidos para recomponer un equilibrio social que ha perdurado durante todos estos años.

Juan Antonio Sánchez Campos. El Centro