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Díaz: “El Gobierno de Rajoy tendrá que rectificar sí o sí”
El dirigente de UGT considera que la lucha contra el fraude fiscal podría reportar gran parte del dinero que se necesita para hacer frente al déficit y critica al Gobierno central por “aprobar la amnistía fiscal para el defraudador”
Publicada en InfoMelilla el 4 de abril de 2012
El secretario general de UGT-Melilla, Alonso Díaz, ha asegurado esta mañana, 4 de abril, que “la única opción que le queda al Gobierno de Mariano Rajoy es corregir sí o sí”. Con esta frase, ha querido expresar que si no se muestra sensible a “la creciente demanda social expresada en la huelga general del 29M y en las multitudinarias manifestaciones que se han desarrollado hasta el momento”, acabará enfrentándose “al fracaso de su política económica”.
Respecto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2012, ha señalado que van a provocar más paro, más desigualdad social, menos derechos laborales y más recesión, lo que conlleva “un retroceso social muy peligroso y que tampoco va a contentar a los mercados”.
El ugetista cree que el Gobierno central ha dilapidado las “expectativas esperanzadoras” que generó durante la campaña electoral con las medidas que está adoptando. Para Díaz, ningún ciudadano puede entender que, “mientras se aplica recorte tras recorte, se abarata y facilita el despido, y peligran sus condiciones laborales, se apruebe la amnistía fiscal para el defraudador”.
Es en la lucha contra el fraude fiscal donde el dirigente de UGT considera que podría obtenerse “gran parte del dinero que se necesita para hacer frente al déficit”. Frente a esta lucha, considera que el Gobierno ha optado por recortar salarios, favorecer la precariedad e inseguridad laboral, y mermar el Estado del Bienestar.
En opinión de Díaz, los sindicatos tienen las siguientes opciones para hacer frente a todas las decisiones políticas que se están tomando: presentar un recurso de inconstitucionalidad sobre la reforma laboral ante el Defensor del Pueblo y elevar una queja sobre la misma ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y ante los grupos parlamentarios para que se agilice la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular que los sindicatos presentaron contra la norma.
La otra opción, ha reiterado, es continuar “canalizando la protesta y el rechazo de los trabajadores y de los ciudadanos”, tanto en las empresas como en las calles, por lo que insiste en la posibilidad de que las huelgas se sucedan de no conseguir un cambio de actitud y de políticas por parte del Ejecutivo central.