Opinión
Equo Melilla, contra la orden de Medio Ambiente que criminaliza a los rebuscadore
Publicada en InfoMelilla el 12 de noviembre de 2012
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Equo Melilla no da crédito a la orden de la Consejería de Medio Ambiente que intenta criminalizar a los recicladores ocasionales que se ganan la vida aprovechando lo que los melillenses les entregamos o que tiramos a los contenedores. Desde hace muchísimo tiempo los melillenses estamos acostumbrados a separar de la basura aquellas cosas que pueden aprovechar otras personas que por su situación de pobreza no tienen otras oportunidades, juguetes, ropa o envases de agua les sirven para sacar unos euros al día para poder sobrevivir. Mientras que en el resto de Europa se dan iniciativas para recuperar los enseres, prendas y materiales de segunda mano, en Melilla se fomenta quemar en la incineradora.
Es moral y éticamente repobable impedir que las personas menos favorecidas puedan ganarse la vida con algo que precisamente nos sobra.
La redacción de la propia orden es fuera de lo común. Llama indocumentados a unas personas que han atravesado la frontera con sus documentos marroquíes dentro de los convenios de buena vecindad de España-Marruecos. Prohíbe a particulares entregar desde su domicilio o comercio a otras personas “residuos”, algo totalmente absurdo, puesto que la condición de residuo se adquiere cuando un ciudadano arroja algo dentro de un contenedor, y no puede ninguna administración poner trabas a esa entrega. Es más, la Ciudad Autónoma solo es dueña del residuo que está dentro de un contenedor o el que recogen los operarios de limpieza, y las normas con respecto a eso ya están publicadas. La ciudad no puede incautar ningún tipo de material a nadie, y menos sancionarlo.
Incluso, y según el texto de la orden, puede interpretarse ilegal realizar una limpieza simbólica por parte de los ciudadanos.
Con la tremenda crisis actual en muchas ciudades han aumentado las personas que se dirigen a contenedores a aprovechar muebles, enseres y hasta comida eliminada por las grandes superficies, sin que a ningún alcalde se le haya ocurrido sancionar esa práctica, realizada por gente muy necesitada.
Esta maniobra trata de hacer recaer en el eslabón más débil de la cadena la nefasta gestión y tratamiento de residuos de la Ciudad Autónoma y desviar la atención de una ciudad con los ríos llenos de basuras y la superficie no urbanizada llena de escombros. Hasta camiones con el distintivo de la Consejería de Medio Ambiente se han visto realizar vertidos que han sido denunciado públicamente por nuestro partido y no se han tomado medidas. La Ciudad Autónoma es la culpable de la suciedad y no los rebuscadores que se llevan un porcentaje del residuo a coste cero.
Equo Melilla