Local · Medio ambiente
Guelaya propone un nuevo sistema de tratamiento sostenible de residuos para Melilla
Supondría, entre otras cosas, separación de la basura y la recogida en el domicilio
Publicada en InfoMelilla el 19 de junio de 2012
Guelaya-Ecologistas en Acción ha finalizado, en colaboración con la Unidad de Promoción y Desarrollo de la Delegación del Gobierno, un estudio sobre un nuevo tratamiento sostenible de residuos para la ciudad de Melilla realizado en el ámbito del Observatorio de la Sostenibilidad de Ceuta y Melilla, y en el que se lleva trabajando desde el año 2008.
En el estudio, tal y como informa el colectivo ecologista, se propone una nueva alternativa sostenible a la incineración de residuos. En este caso se pretende el cierre total de la planta incineradora para pasar a una nueva fórmula donde haya una separación inicial en los domicilios en dos bolsas de basura, la orgánica, compuesta por restos de comida, y la inorgánica, el resto.
A partir de ahí, continúa, habría dos líneas de tratamiento, la fracción orgánica que iría a una planta de biometanización, que produce electricidad y compost de alta calidad; y la fracción inorgánica, que se dirigiría a una planta de separación y triaje, donde cada fracción de residuos se entregaría a sus correspondientes Sistemas Integrados de Gestión (SIG), como ecoembes, ecovidrio, ecopilas, etc.
La fracción de rechazo no reciclable, que sería en torno a un 20 por ciento, se trasladaría a vertedero a la Península mediante la partida de subvenciones del Ministerio del Medio Ambiente para transporte de residuos extrapeninsulares, que este año es de 1,4 millones de euros y que Ceuta es la que suele utilizarla para el transporte de sus residuos.
Lo más novedoso de la propuesta es que para que funcione este sistema sería necesario realizar la recogida de residuos puerta a puerta, de manera que la recogida de las bolsas se realizaría en cada puerta. Esto, asegura Guelaya, tiene multitud de ventajas, porque identificaría a quien no recicla, y además se crearían unos 100 puestos de trabajo sin cualificación. Por otro lado desaparecerían los “sucios y antiestéticos” contenedores de la calle, liberando espacio y mejorando la estética de las calles.
Todo ello iría acompañado de varios puntos limpios en la ciudad, donde se podrían depositar cualquier tipo de residuo, no solo los normales sino también especiales como voluminosos, escombros, tóxicos, etc. También se incorpora en el estudio la posibilidad de puntos móviles que recorrerían los barrios como en otras capitales, para residuos especiales como ropa, enseres, pilas, aparatos eléctricos, etc.
También se contempla la posibilidad de la comercialización en Marruecos de fracciones separadas como metales, papel, cartón, vidrio o plástico.
El estudio pretende por tanto, proponer un giro completo a la política actual de residuos con la consiguiente eliminación de la incineración como base del tratamiento, pasando a una gestión basada en la reducción, separación y aprovechamiento de las diferentes fracciones, que de cómo resultado un tratamiento que tenga beneficios ambientales, sociales y económicos cuantificables.