Local · Semana Santa

La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia

La tristeza ha inundado a los cofrades nada más conocer la noticia

Publicada en InfoMelilla el 1 de abril de 2012

Carmen Gaona Sáez

La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia

Domingo de Ramos. Comienza la Pasión de Jesús, comienza la Semana Santa de Melilla, y lo hace con la representación en las calles de la ciudad de una de las escenas más conocidas de las Sagradas Escrituras: la entrada de Jesús en Jerusalén a lomos de un pollino, un capítulo de la historia que emana cierta alegría y carácter festivo. Sin embargo, esa alegría se ha teñido un poco de tristeza en Melilla, ya que finalmente, y a pesar de los llamamientos constantes llevados a cabo por la Venerable Cofradía Franciscana de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y Nuestra Señora del Mayor Dolor, la falta de portadores ha obligado a dejar en casa a la Virgen de Gracia y Esperanza, que no ha podido acompañar a su hijo en el paseo triunfal que cada año realiza por el Parque Hernández.

La mañana amanecía gris y el temor a la lluvia se hacía patente a las puertas de la Casa Hermandad de la Medalla Milagrosa, en Batería Jota, donde decenas de melillenses se agolpaban a primeras horas de la mañana para ver salir en procesión a ‘La Pollinica’ y a la Virgen de Gracia y Esperanza. Las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer alrededor de las 10.00 horas, justo el momento previsto para la salida procesional, con lo que muchos se temían lo peor.

La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia

A pesar del mal tiempo, los miembros de la cofradía decidieron continuar con los planes y comenzaron a hacer el recuento de portadores. Hacían faltan algo más de 160 para poder sacar los dos tronos, sin embargo sólo 120 ciudadanos se han prestado a ello, lo que ha llevado a la Cofradía a tomar una de las decisiones más complicadas: dejar a la Virgen en casa. Una decisión que, nada más conocerse, ha provocado momentos de dolor y lágrimas de tristeza entre los cofrades, pequeños y mayores, que han visto cómo, tras un año esperando el momento, su Virgen no ha podido hacer su estación de penitencia.

Mientras tanto, minutos después de la hora prevista, ‘La Pollinica’ ha llevado a cabo su salida de la Casa Hermandad y ha iniciado su bajada hacia el centro acompañado por los acordes de la Banda de Cornetas y Tambores propia de la Cofradía, así como por varios componentes del Tercio Gran Capitán de la Legión, que han escoltado el trono mientras entonaban algunas marchas militares, como su conocido himno ‘El Novio de la Muerte’.

La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia

Tampoco han faltado los niños portando las tradicionales palmas del Domingo de Ramos y algunas autoridades, como el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, y el presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Javier Calderón.

El momento más importante del día ha llegado poco después de las 12.00 horas cuando ‘La Pollinica’ ha efectuado su entrada al Parque Hernández, donde cientos de melillenses ya le esperaban.

Tras un descanso en el Parque, la procesión ha continuado su marcha hasta la Avenida Juan Carlos I, desde donde ha iniciado el camino de regreso a su templo, donde permanecerá esperando la llegada de la Semana Santa de 2013 junto a su Madre, la Virgen de Gracia y Esperanza.

La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia
La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia
La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia
La falta de portadores impide a la Virgen de Gracia y Esperanza acompañar a 'La Pollinica' en su estación de penitencia