Opinión
Mª Orlinda seguirá con nosotros
Publicada en InfoMelilla el 26 de agosto de 2012
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Hace cuarenta, o más años, España no era un Estado democrático. Franco vivía. No había derechos, solo deberes.
Sin embargo, en Melilla, cualquier chaval que, a finales de los 60, o principios de los 70, escopeta de perdigones en mano, se paseara por la calle, camino del campito, del río, o del mismo parque Lobera, o del parque Hernández, a la espera de cazar algún pajarito que otro, sabía que cazar pajaritos tenía un riesgo, cruzarse por la calle con Mª Orlinda.
Por entonces comer pajaritos fritos era un manjar que en ciertos bares de la ciudad se servía como tapa. ¿Quién pensaba que los animales o las plantas tenían derechos, en Melilla, en plena dictadura franquista?
Mª Orlinda Montiel, presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Melilla, creía en los derechos de los animales y las plantas, y esa creencia la practicó toda su vida, contra viento y marea, enfrentándose sin violencia a quién se lo discutiera, ya fuera el alcalde, la policía municipal, o un grupo de chavales con escopetas de perdigones por la calle.
La muerte de Mª Orlinda deja un hueco de esos que resulta imposible recuperar. En sus años de plenitud biológica no cejó en su empeño por la defensa animal y vegetal, y se convirtió en un icono inolvidable que forma parte de los recuerdos de juventud de miles de jóvenes melillenses, y de las autoridades públicas que la tenían que escuchar...en tiempos en los que las autoridades no escuchaba a nadie.
Félix Rodríguez de la Fuente en la televisión, y Mª Orlinda en la radio y prensa local, fueron los referentes para las siguientes generaciones de ecologistas que accedían, gracias a ellos, a la idea de que otra relación entre la naturaleza y las personas era posible.
Los años 80 trajeron otros aires a la sociedad civil en España, aparecieron los primeros grupos ecologistas, que crecieron como setas en toda la geografía española, momento en el que aparece Guelaya en Melilla hace 25 años, integrándose posteriormente en la CODA (Coordinadora para la defensa ambiental), y ya en los años 90, en Ecologistas en Acción.
Pero la Sociedad Protectora de animales y plantas de Melilla ha sobrevivido a estas décadas de cambios sociales y políticos profundos sin dejar de hacer su labor. Muchos son los ejemplos de asociaciones que se crean, y debido a conflictos internos, se fragmentan, pierden fuerza, y desaparecen. Este no ha sido el caso de Mª Orlinda.
Guelaya-Ecologistas en Acción es una consecuencia de la evolución que la sociedad española ha tenido en las últimas décadas, pero las condiciones supuestamente “democráticas” en las que nos movemos y en las que crecimos como movimiento social, deben mucho a las personas que supieron poner en marcha un movimiento de defensa de la biodiversidad en la época anterior. Ejemplo de ello en Melilla es la Sociedad Protectora de animales y plantas, de la que Mª Orlinda ha sido, es, y será, su “alma mater”.
Suponemos que se le habrá ocurrido ya a alguien en la ciudad, que los melillenses deberían poner una estatua, o una placa, o algo que recuerde a esta mujer, en concreto en el Parque Hernández, junto a la estatua de Felix Rodríguez de la Fuente, donde Mª Orlinda celebró tantos años el 4 de octubre, el día de S. Francisco, “patrón de los animales”.
Finalmente, Guelaya-Ecologistas en Acción quiere manifestar su apoyo a la familia, a la Sociedad Protectora de animales y plantas, y a cualquier iniciativa que se ponga en marcha para que las generaciones venideras sepan de su vida, de su lucha, y de la semilla que consiguió que echara raíces en Melilla, porque varias generaciones de melillenses nos sentimos lo mismo que ella, seguidores de unos principios y valores por los que estamos dispuestos a dar lo que tenemos .
Y eso es lo que hizo Mª Orlinda.
Guelaya-Ecologistas en Acción