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Tiempos de crisis.
No tirar comida alguna, máxima de la Navidad 11/12
Decíamos en una anterior colaboración que la crisis ha tenido sus efectos positivos en clásicos de Navidad como el marisco.
Publicada en MeliYa el 1 de enero de 2012
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No tirar comida, por el amor de Dios, que la cosa está muy malitaEste ha sido un año absolutamente prescindible. La principal enseñanza de la crisis es que no todo el monte es orégano. Dejemos que las sobras -seguro que las hay- sirvan para la comida del Año Nuevo o para un tapeo propio de las fechas.
Comencemos con una oportuna de crujientes de jamón ibérico y nueces caramelizadas. Hay que buscarle el punto al jamón y a la nuez pero, si se les encuentra y presenta bien, el espectáculo está más que servido como anticipo a uno de los clásicos, la sopa de picadillo, la de los higaditos de pollo, el huevo picado y, si hay hambre, pan frito, todo ello bien caliente antes de abrir el mercado del marisco.
Decíamos en una anterior colaboración que la crisis ha tenido sus efectos positivos en clásicos de Navidad como el marisco. En Madrid o Valencia, no, nada de nada, pero en Melilla las cigalas y las gambas frescas estaban a precios razonables porque el mercado no se fía ni un pelo de echar mano de la subida. Si alguna de las especies elegidas tiene que ser congelada, disfrace el plato. Por ejemplo: si las gambas lo son, prepárelas al pil-pil. No se va a notar y la condimentación es más que agradable. ¿Qué tiene usted un poco de dinero de sobra?. Angulas de Aguinaga, un placer sólo para pudientes pero inolvidable.
Vamos a los clásicos. ¿En qué hogar melillense no se van a probar los calamares rellenos?. En pocas. Lo aconsejable es que el bicho sea mediano para poder repetir. Y el bicho puede contener prácticamente de todo aunque un relleno de verduras, carne picada y las patas del propio bicho puede ser idóneo para todos los gustos. Chicos y mayores lo van a celebrar; también celebrarán la presencia de un cordero al horno y al punto que, si se pasa uno de grados o minutos, se nos puede chamuscar el invento, hala para unan tapita.
Postre. Acaso un brazo de gitano, modalidad en la que la variedad de sabores está más que garantizada. Si el bizcocho esponjoso, no se cansa uno del brazo y perdura en el tiempo. Eso sí, que no falte la consiguiente bandeja de turrones, nevaditos, almendras y alguna golosina ad hoc. Si les gusta, póngalo en práctica. Si no están de acuerdo, actúen con libertad y reciban una cordial felicitación de estos colaboradores.¡Feliz 2012!.