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Nuestra Señora del Rocío, espléndida en el Domingo de Resurrección

La imagen de la Virgen recorre Melilla durante diez horas para celebrar el regreso a la vida de su hijo, siendo la última en recogerse y clausurando la celebración de Semana Santa

Publicada en InfoMelilla el 8 de abril de 2012

Elena Montero

Un total de diez horas son las que pasa bajo el sol

Nuestra Señora del Rocío, espléndida en el Domingo de Resurrección

la imagen de Nuestra Señora del Rocío durante la Pascua. Y no es para menos; su hijo, Jesucristo, ha resucitado, llevándose el dolor de su

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corazón y fortaleciendo su fe en el poder y en el amor de Dios.

La Virgen del Rocío sale serena, tranquila. Ya no

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hay lágrimas en sus ojos y su rostro no se desencaja por el dolor. Su hijo está vivo y eso la

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llena de paz. Muchos son los costaleros necesarios para levantar el gran trono sobre el que

se mece María y muchas son también la voluntad y la fuerza necesarias para acompañarla durante tantas horas.

Los jóvenes de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús

Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío han demostrado poseer estas cualidades, más aun dados los obstáculos a los que se han

enfrentado al tener que atravesar, agachados, el Puente de los Alemanes, y al alzar el trono y realizar una reverencia durante el Encuentro con el Santísimo Cristo Resucitado.

La imagen salía a las 9.15 horas de la Casa

Hermandad Parroquia de Sta. María Micaela, donde regresa a las 19.00 horas para dar por finalizada la

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celebración de la Semana Santa, ya que es el último paso que se recoge.

En el trayecto al Encuentro con Jesús, la procesión

ha hecho su habitual parada en el Centro Asistencial para que los mayores pudieran contemplarla, dedicarle unas palabras de cariño y

agradecimiento, y regalarle una hermosa saeta.

Con un retraso de media hora sobre el horario

previsto entraban en la Plaza de España, donde los impacientes han olvidado su inquietud al ver aparecer el hermoso y gigantesco manto que cubre la talla y que la Virgen estrenó en 2004 –al

antiguo bordado, se incorporó el Ave María y la Cruz Trinitaria, símbolo de esta cofradía-.

Tras celebrar la resurrección de su Hijo, Nuestra

Señora del Rocío ha emprendido el camino de vuelta atravesando la Avenida Juan Carlos I Rey en un recorrido completamente diferente al de la ida para llevar su felicidad a cuantos rincones de la ciudad pueda llegar.