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SATE acusa al ministerio de Educación de estar regresando al pasado con el nuevo anteproyecto de LOMCE
El sindicato tiene claro que el documento tan sólo beneficia a la iglesia y a la escuela privada
Publicada en InfoMelilla el 10 de diciembre de 2012
Tras conocer el nuevo borrador del anteproyecto de la Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), el sindicato de la enseñanza SATE-STEs ha salido al paso para lamentar públicamente este nuevo paso dado por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, al que acusa de haber empeorado “profundamente” el anteproyecto inicial.
En opinión del sindicato, el citado anteproyecto supone la vuelta a una época “que todos pensábamos desaparecida, a la época en la que la Iglesia Católica dirigía de manera omnipresente los designios educativos en este país”, y ello a pesar de que la sociedad cada día está más secularizada y cada vez hay menos alumnos cursando religión católica en los centros públicos.
SATE-STEs tiene claro que con este anteproyecto “la Iglesia habría conseguido su objetivo: volver a introducir en el currículo la materia de religión con una alternativa dura y evaluable que empujara al alumnado a cursar la religión, pues sabe que tiene garantizada notas de lujo. Incluso se equipara la religión en 2º de Bachillerato con el resto de asignaturas llamadas específicas, con idéntica validez que un segundo idioma, Tecnología Industrial, Historia de la Filosofía,…”.
Así las cosas, el sindicato rechaza la introducción en el texto de privilegios a los centros concertados, a los que se mejora la duración de los conciertos educativos, y se garantiza la creación de plazas privadas para atender “la supuesta demanda social”. La libertad de elección de centros, es decir, la libertad de los centros privados para seleccionar a su alumnado se potencia, ha señalado SATE, con lo que “la desigualdad se va a financiar retirando fondos a quienes más los necesitan”.
El sindicato denuncia además que los elementos “nocivos” que ya denunció en el primer borrador se mantienen en lo esencial, como “la figura del director como gerente con capacidad para decidir nombres y apellidos de quienes trabajen en el centro rechazando al profesorado interino que no se adecúe a su proyecto educativo de calidad, o reclamando para el centro a profesorado funcionario afecto”. “El director, a través de la evaluación de los docentes, tendrá en su mano el destino y las retribuciones del profesorado”, asegura.
También se mantiene, asegura SATE, aspectos como “las reválidas, la segregación temprana del alumnado, la conversión del alumnado de FP en mano de obra gratuita y casi sin derechos, la intención de acabar con la gestión democrática de los centros y con la participación de la comunidad educativa, etc”.
En definitiva, el sindicato tiene claro que este nuevo anteproyecto no viene a mejorar la enseñanza, sino “a potenciar y privilegiar la enseñanza privada y la religión católica por considerar que las modificaciones que presenta empeorarán las condiciones en las que el alumnado recibe las clases”.
Por todo ello, y teniendo en cuenta que “las consecuencias de su aplicación serán desastrosas para la formación y la educación de nuestros jóvenes y para el conjunto de la sociedad”, el sindicato ha convocado al profesorado y al resto de la comunidad educativa a que tome conciencia de lo que esta reforma significa tanto para el sistema educativo como para sus intereses profesionales.