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Imbroda: "El problema no son inmigrantes que entran, sino los que lo intentan"
El presidente melillense ha explicado que en los últimos siete años han entrado a la ciudad autónoma unos 14.000 inmigrantes
Publicada en InfoMelilla el 24 de julio de 2014
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dicho hoy que "la verdadera dimensión del problema" de la inmigración clandestina que sufre Melilla no es el número de personas que entran de manera irregular a territorio nacional, sino los que lo intentan y el debate de si han entrado o no con solo tocar la valla.
"Hay que tener las ideas muy claras de lo que es pisar o no pisar suelo español", ha subrayado hoy Imbroda durante su intervención en una ponencia en los Cursos Internacionales de Verano 'Ciudad de Melilla', que esta semana abordan la casuística de los "Extranjeros privados de libertad".
El presidente melillense ha explicado que en los últimos siete años han entrado a la ciudad autónoma unos 14.000 inmigrantes, una cifra que "no es apreciable" para la Unión Europea, habida cuenta que hay otros puntos del continente donde las entradas irregulares son más numerosas, como ocurre en el caso de Lampedusa (Italia).
Sin embargo, ha resaltado son "decenas y decenas de miles de personas las que han intentado entrar" en Melilla a lo largo de los últimos años, "y se ha visto casi en directo" a través de los medios de comunicación, visibilizando "el impacto dramático del intento de entrada en Melilla por personas desesperadas",
"Ahí es cuando se han removido las conciencias, han visto el verdadero drama humano de la inmigración y se han empezado a preocupar", ha agregado Imbroda, que ha puesto sobre la mesa el debate de si se deja entrar a todos los que intentan entrar y si con tocar la valla ya se considera que han accedido a territorio nacional.
"Entonces sí se tendría un problema enorme, y es que hablaríamos de cientos de miles de personas que entrarían", ha respondido Imbroda antes de apuntar al "problema enorme" que sufriría la ciudad autónoma por el "riesgo de futuro político estable", poniendo incluso en duda su "propio ser o existencia como ciudad europea en el Norte de África".
Por ello, ha destacado el deber de las autoridades de defender la inviolabilidad de la frontera apoyando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a las instituciones, y también modificando la ley de Extranjería para que dé respuesta a la situación que están viviendo las dos ciudades autónomas, dado que esa normativa es del año 2000 y "pensada para Barajas".
Ha dejado claro que los rechazos en frontera no son por ir en contra de los inmigrantes, cuya situación se comprende desde Melilla "y además hay que ayudarles", pero ha considerado que es necesario "parar las avalanchas verdaderas que están detrás" porque, si no se hiciera "vendrían cientos de miles de personas" a la ciudad.
El mandatario ha negado que "cualquier ONG tenga más sensibilidad" que las instituciones ante el problema de la inmigración, y ha puesto como ejemplo la Ciudad Autónoma, a la que le "duele el drama humano" y lo ha demostrado respondiendo a quienes piensan que no se debe ayudar a los inmigrantes, como hace unos meses propuso Marine Le Pen.
Agencia EFE