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Melilla multará a las prostitutas y a sus clientes con hasta 750 euros

El borrador del Reglamento para la Garantía de la Convivencia Ciudadana y la Protección del Espacio especifica claramente la prohibición de los "usos inadecuados del espacio público"

Publicada en InfoMelilla el 14 de julio de 2014

La Ciudad Autónoma de Melilla prepara un reglamento en el que propone establecer sanciones máximas de hasta 750 euros para prostitutas y sus clientes si llevan a cabo o negocian prácticas sexuales en las vías públicas.

Según el borrador del Reglamento para la Garantía de la Convivencia Ciudadana y la Protección del Espacio, al que ha tenido acceso Efe, se especifica claramente la prohibición de los "usos inadecuados del espacio público", en el que prohíbe "las prácticas sexuales y el ofrecimiento, solicitud, negociación y aceptación directa o indirecta" si afectan a la convivencia ciudadana".

Concretamente, especifica que la convivencia se ve afectada por la prostitución "cuando se lleven a cabo en espacios situados a menos de 200 metros de centros docentes, educativos, parques infantiles, zonas residenciales o de cualquier otro lugar en el que se realicen actividades comerciales o empresariales".

La prostitución es una de las numerosas infracciones leves que se incluyen en el borrador de este reglamento, que ya ha presentado a los grupos de la Asamblea y que establece sanciones máximas de hasta 750 euros para la mayoría de las infracciones leves, aunque las multas pueden llegar hasta los 1.500 o incluso 3.000 euros si son graves o muy graves.

El Reglamento para la Garantía de la Convivencia Ciudadana y la Protección del Espacio, que pretende "preservar el espacio público como un lugar de encuentro, convivencia y civismo", prohíbe entre otras conductas defecar, orinar y escupir en la vía pública, arrojar residuos al suelo, el vandalismo y el consumo de alcohol en la calle, entre otras.

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha reconocido hoy que "es difícil acabar con una de las profesiones más antiguas de la Humanidad", aunque este reglamento dotará a la Ciudad Autónoma de instrumentos legales suficientes para "sancionar y reprimir condiciones humanas incívicas" e intentar que no se cause molestias a los vecinos.

Agencia EFE