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El Barkani afirma que no existe la "certeza" de que las armas intervenidas en Marruecos procedan de Melilla
El Delegado del Gobierno ha destacado la que existe "comunicación" entre los ministerios del Interior de España y Marruecos para determinar el origen de las mismas
Publicada en InfoMelilla el 25 de marzo de 2015
El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, ha remarcado hoy que no existe la "certeza" de que las armas y munición intervenidas en Marruecos a una rama local del Estado Islámico (Daesh por su acrónimo árabe) fueran introducidas desde la ciudad autónoma, como han apuntado las autoridades marroquíes.
En declaraciones a los periodistas, El Barkani ha dicho que existe "comunicación" entre los ministerios del Interior de España y Marruecos sobre este tema, aprovechando la "buena relación" que existe entre los dos países, con objeto de determinar el origen de las armas.
No obstante, ha insistido que no hay certeza "al cien por cien" y lo que existe, por el momento, es la "sospecha" motivo por el que la información "fluye" entre los dos países.
"No lo tenemos absolutamente comprobado", ha insistido el delegado del Gobierno, quien ha resaltado la línea de trabajo "conjunto" entre las autoridades españolas y marroquíes para la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, así como para el control de la inmigración irregular.
La célula desmantelada en Marruecos con la detención de trece personas se hacía llamar Estado Islámico en Magreb al Aqsa-Descendientes de Yusef ben Tachfine, por el nombre del fundador de la dinastía almorávide que reinó en Marruecos y España, y se proponía "copiar todos los métodos del Daesh".
El arsenal intervenido, supuestamente introducido desde Melilla, consiste en siete pistolas automáticas de marcas Browning y Beretta, más de 400 balas de calibres 7,65 y 9 milímetros, cedés, lápices de memoria, teléfonos móviles y esposas de plástico con las que supuestamente maniatar a eventuales secuestrados.
El grupo tenía intención de copiar todos los métodos del EI en Marruecos, incluidos "secuestros y decapitaciones", y entre sus objetivos estaban "personalidades civiles, políticas y militares". EFE