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La Delegación del Gobierno muestra su satisfacción por la entrada en vigor de la reforma de la Ley de Extranjería
El ‘rechazo en frontera’ se realizará “respetando la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional”, señala la institución
Publicada en InfoMelilla el 1 de abril de 2015
La Delegación del Gobierno en Melilla ha mostrado, a través de un comunicado de prensa, su satisfacción por la entrada en vigor, desde el 1 de abril, de la reforma de la Ley de Extranjería. En palabras de la institución que dirige Abdelmalik El Barkani dicha reforma "reviste de mayor garantía legal la actuación de la Guardia Civil en la custodia y defensa de las fronteras de Melilla y Ceuta”.
La reforma, introducida mediante la disposición final primera de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, publicada ayer en el BOE, introduce una disposición adicional a la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
En dicha disposición se hace referencia al régimen especial de Ceuta y Melilla, indicando que “los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la demarcación territorial de Ceuta y Melilla mientras intentan superar los elementos de contención fronterizos para cruzar ilegalmente la frontera podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España”.
En este sentido, el texto subraya que dicho rechazo deberá ser respetuosa con la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional “de la que España es parte”.
En cuanto a las solicitudes de asilo, éstas deberán formalizarse en los lugares habilitados al efecto en los pasos fronterizos, como el recientemente puesto en marcha por en Beni-Enzar que, desde su inauguración el pasado 17 de marzo, primero con carácter piloto desde el pasado mes de septiembre, ha hecho posible que ya se hayan tramitado más de 1.500 peticiones de asilo o refugio.
“La reforma legal supone, como ha repetido en diversas ocasiones el Delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, una clara mejora del marco legal frente a las singularidades que se dan en la frontera sur de Europa” afirma el comunicado, añadiendo que este cambio no debe menoscabar “a correcta observancia del derecho que asiste a los inmigrantes merecedores de los protocolos de asilo y refugio.
El Delegado del Gobierno insiste por ello “en el respeto escrupuloso al derecho de asilo, aplicable a cualquier inmigrante que, debidamente identificado, demuestre ser merecedor de protección internacional”. No obstante, expresa el comunicado, el representante gubernamental insiste también en que “todos los flujos migratorios que llegan a Melilla no son comparables, tal cual se constata en el dato cierto de que sólo 5 de los casi 2.500 inmigrantes subsaharianos que entraron irregularmente en la ciudad durante el pasado 2014, solicitaran el derecho de asilo y que 3 de ellos finalmente optaran por desistir”.
Asimismo, El Barkani reitera que el método de asalto masivo a la valla de Melilla es un modelo de inmigración al que “no podemos ni debemos resignarnos” tanto por su conflictividad intrínseca como por los riesgos que comporta tanto para los propios inmigrantes como para las Fuerzas de Seguridad encargadas de custodiar y defender la frontera sur de Europa.
En tal sentido, subraya que no es un modelo “justificable ni admisible bajo ningún concepto ni punto de vista” e insiste en que, cualquier defensa de dicho modelo, lejos de favorecer una inmigración regular y ordenada, sólo beneficia a las mafias que trafican con seres humanos y que alientan y promueven este tipo de entradas a la fuerza y a la desesperada.
Por último, Abdelmalik El Barkani recuerda que España tiene la obligación –en su doble condición de estado soberano y miembro de la Unión Europa situado en la frontera exterior del espacio Shengen- de proteger, vigilar y salvaguardar sus límites fronterizos.
De hecho, de no atenderse debidamente la custodia y defensa de la frontera sur de Europa, las entradas de inmigrantes irregulares se habrían disparado de forma incontrolable, al haberse contabilizado, sólo en 2014, más de 70 saltos masivos al vallado fronterizo de Melilla, en los que se calcula pudieron haber participado unos 22.000 inmigrantes.