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Exhumado por segunda vez en Melilla el cadáver del asesino del Circeo
La exhumación se ha efectuado atendiendo a una petición de auxilio internacional hecha por las autoridades judiciales italianas
Publicada en InfoMelilla el 15 de enero de 2016
Una segunda exhumación de los restos de Mássimo Testa de Andrés -el nombre ficticio con el que fue enterrado en Melilla en 1994 el italiano Andrea Ghira, condenado a cadena perpetua por la "matanza del Circeo" en 1975 y que se fugó de Italia- ha sido realizada hoy en el cementerio melillense.
La exhumación se ha efectuado atendiendo a una petición de auxilio internacional hecha por las autoridades judiciales italianas.
Según fuentes judiciales consultadas por Efe, dos prestigiosos médicos forenses de la Universidad de Roma se han desplazado hasta Melilla para volver a extraer huesos de los restos para intentar conseguir muestras de ADN que demuestren que se trata de Andrea Ghira.
En la exhumación han estado presentes, además de los dos forenses, varios policías italianos y españoles que han actuado bajo la supervisión de la secretaria y el juez del Juzgado número 1 de Melilla, en funciones de guardia en ese momento.
Andrea Ghira fue uno de los tres condenados a cadena perpetua por la "masacre del Circeo" por el secuestro, tortura y violación de dos jóvenes romanas, una de las cuales falleció y la otra quedó gravemente herida, el 29 de septiembre de 1975 en un chalé de la localidad costera de San Felice Circeo, a unos 100 kilómetros de Roma.
Ghira huyó ese mismo año de Italia, tras el arresto de los otros dos implicados en el crimen, Ginanni Guido y Angelo Izzo. Los tres jóvenes pertenecían a la alta burguesía romana y eran simpatizantes de grupos extrema derecha.
Ghira, según descubrió la policía italiana en 2005 tras una interceptación telefónica de un familiar, llegó a España a principios de los años 80 y se alistó en la Legión en Melilla con nombre falso -Massimo Testa de Andrés- y fue expulsado de la misma en 1993 por tenencia de estupefacientes.
Un año después murió en Melilla de una sobredosis y fue enterrado en la ciudad autónoma.
La identificación del cadáver se realizó por las huellas dactilares, pero la Justicia italiana pidió, a través de una rogatoria, un examen del ADN del cuerpo enterrado en Melilla para poder verificar sin dudas su identidad.
La rogatoria internacional fue enviada al Juzgado de Instrucción de Melilla, quien, según la comparación de las huellas dactilares, sería Ghira.
Los fiscales Italo Ormanni y Giuseppe de Falco, encargados del caso, viajaron hasta Melilla acompañados de expertos de medicina legal de la Universidad "La Sapienza" de Roma y oficiales de la Policía Judicial.
En el cementerio de Melilla se recogió un trozo de hueso del cadáver que fue traslado a Italia para comparar el ADN del cadáver con el de la madre de Ghira pero dichas muestras no sirvieron para demostrar al cien por cien la identidad del asesino.
Esta nueva petición de auxilio internacional se produce a petición de la familia de la joven Donatella Colasanti, la adolescente de 17 años que quedó al borde de la muerte en aquel brutal crimen, conocido como la "masacre de Circeo". Colasanti falleció en noviembre de 2005 a los 47 años tras una larga enfermedad.
Agencia EFE