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Melilla pedirá al Gobierno que cambie las normas de menores para evitar el efecto llamada

El consejero de Bienestar Social reconoce que un grupo reducido del medio millar de menores extranjeros que hay acogidos en Melilla generan una "sensación de inseguridad" a los ciudadanos por sus "conductas delictivas"

Publicada en InfoMelilla el 15 de marzo de 2016

El Gobierno de Melilla ha propuesto hoy a los grupos políticos de la oposición en la Asamblea la elaboración de un documento conjunto sobre la problemática que plantean los menores extranjeros no acompañados, para pedir al Estado que cambie la normativa y evitar así el efecto llamada.

El consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, ha planteado esta propuesta durante el pleno de control al Gobierno, en respuesta a una de las preguntas de Ciudadanos (C's), que quería saber si se había tomado alguna medida para evitar que los menores salgan del centro de acogida y deambulen por las calles, dado que cuando eso ocurre están "desamparados".

Ventura ha dicho que los centros de protección de menores "no funcionan como una familia", lo que impide establecer a estos niños y adolescentes la prohibición de salir de los centros a modo de castigo, ya que esto "no viene recogido de manera clara en la legislación".

Por ello, cree que la solución podría llegar si la Ciudad Autónoma remite al Gobierno un documento consensuado de todas las fuerzas políticas representadas en la Asamblea de Melilla, pidiendo que se modifiquen los protocolos, normas, leyes y reglamentos "que hacen que haya ese efecto llamada en Melilla" e impide al Ejecutivo regional actuar "como le gustaría".

El consejero ha admitido que un grupo reducido del medio millar de menores extranjeros que hay acogidos en Melilla generan una "sensación de inseguridad" a los ciudadanos por sus "conductas delictivas", pero ha dicho que "tampoco es cuestión de que se criminalice" a todo el colectivo porque estos problemas no los generan todos los chicos acogidos.

Este asunto ha sido planteado en la Asamblea apenas tres días después de que un menor extranjero no acompañado falleciera el sábado por la noche cuando intentaba alcanzar el buque que cubre la línea marítima entre Melilla y Málaga con el objetivo de llegar a Europa de manera clandestina como polizón, mientras otros dos tuvieron que ser rescatados por la Guardia Civil.

Agencia EFE