Imbroda reclama mantener el complemento de residencia en las pensiones y elevar al 75% las bonificaciones de las cuotas patronales, y carga contra una formación ausente del acto
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha anunciado la firma de un protocolo con la Universidad de las Naciones Unidas para reforzar la proyección internacional de la ciudad como espacio de convivencia, encuentro y paz. El anuncio figura en su discurso del Día de Melilla, en el que también reclama mejoras económicas para trabajadores, empresas y pensionistas y dirige un reproche a una formación política ausente de la celebración, a la que no identifica.
«Hemos firmado un protocolo de adhesión-creación en Melilla con la Universidad de las Naciones Unidas», señala Imbroda. El presidente vincula esta iniciativa al reconocimiento de la Mesa Interconfesional, distinguida con la Medalla de Oro de la Ciudad, y al objetivo de consolidar a Melilla como un lugar de diálogo entre culturas.
«Melilla Ciudad de la Paz, para que ninguna diferencia se convierta nunca en una frontera entre nosotros», sostiene. El discurso, sin embargo, no detalla el alcance del protocolo, las actividades que contempla, su financiación o el calendario de ejecución.
En el terreno económico, Imbroda propone que los pensionistas puedan conservar en su pensión la indemnización por residencia que percibían durante su vida laboral. También reclama actualizar este complemento para el personal en activo. Presenta ambas peticiones como medidas para favorecer el arraigo de la población, aunque no concreta sus posibles beneficiarios ni el coste de su aplicación.
A estas reivindicaciones añade un incremento de las bonificaciones de las cuotas patronales a la Seguridad Social del 50% al 75% para todos los sectores, incluidos los trabajadores temporales. Asimismo, exige a los agentes sociales un reparto de las bonificaciones del 60% para las empresas y del 40% para los trabajadores, sin desarrollar el mecanismo con el que se llevaría a cabo.
Las propuestas forman parte de su petición de un acuerdo con el Gobierno central que combine reformas legislativas e inversiones para reducir los déficits de Melilla y sostener su desarrollo económico.
El tramo final del discurso incorpora una acusación contra una formación política por no asistir al acto. Imbroda sostiene que sus integrantes «parecen estar más atentos a lo que les conviene a los del otro lado de la frontera que a Melilla-España» y califica su ausencia de una actitud «harto sospechosa». El texto no identifica al partido ni recoge los motivos de su inasistencia.
El presidente enmarca este reproche en su defensa del pacto por la interculturalidad de 2014 y en su rechazo a las propuestas de «espacios económicos compartidos» o «soberanías compartidas». Reitera su compromiso con el respeto a las distintas culturas de la ciudad, que vincula al marco constitucional y a la pertenencia de Melilla a España.