Interior contempla un CATE permanente en Melilla, pero Delegación y Ciudad Autónoma niegan o rechazan el proyecto: estas son sus diferencias con el CETI.
¿Qué es un CATE y en qué se diferencia del CETI que ya tiene Melilla?
Interior ha incluido un centro de este tipo para Melilla dentro de sus planes de gestión migratoria, mientras la Delegación del Gobierno sostiene ahora que no se construirá y la Ciudad Autónoma anuncia su oposición. Pero, ¿qué sería realmente un CATE y en qué se diferencia del CETI que ya existe en la ciudad?
CATE y CETI se diferencian solo en una letra, pero hacen referencia a centros con funciones muy distintas.
La posibilidad de instalar en Melilla un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) permanente y con capacidad para unas 800 personas ha abierto en los últimos días un cruce de mensajes entre administraciones.
El Ministerio del Interior incluyó oficialmente un nuevo CATE para Ceuta y otro para Melilla dentro de su solicitud de financiación europea, con 1.600 plazas entre ambas ciudades. Sin embargo, la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha asegurado posteriormente que no se construirá un nuevo centro en Melilla y ha descartado un CATE en terrenos de Defensa.
La Ciudad Autónoma, por su parte, ha expresado su rechazo a cualquier proyecto de estas características.
Mientras se aclara si el proyecto sigue adelante, la principal duda es otra: ¿qué es exactamente un CATE y qué lo diferencia del CETI que Melilla ya tiene?
Un CATE: identificación y tramitación inicial
CATE son las siglas de Centro de Atención Temporal de Extranjeros.
Se trata de una instalación vinculada al Ministerio del Interior y destinada a atender las primeras horas después de una entrada irregular.
Su función principal es policial y administrativa: identificar a las personas, tomar huellas, comprobar documentación y realizar los primeros trámites para determinar qué procedimiento corresponde en cada caso.
La permanencia en este tipo de instalaciones está limitada, con carácter general, a un máximo de 72 horas.
Por tanto, un CATE no está pensado como un lugar de residencia durante semanas o meses, sino como un punto de primera recepción, identificación y triaje.
Después, cada persona puede seguir un recorrido distinto: solicitar protección internacional, ser derivada a un recurso de acogida, pasar al sistema de protección de menores o quedar sometida a los procedimientos de devolución o expulsión que correspondan.
¿Qué significa que sea “permanente”?
Que un CATE sea permanente no significa que las personas puedan permanecer allí de manera indefinida.
Lo permanente sería la infraestructura.
En lugar de habilitar espacios provisionales cuando se produce una llegada numerosa, existiría un centro estable y preparado para realizar esas identificaciones y trámites cuando fuera necesario.
Un CATE de 800 plazas en Melilla supondría, por tanto, capacidad para atender simultáneamente a un elevado número de personas en esa primera fase, pero no equivaldría a crear otras 800 plazas residenciales como las del CETI.
El CETI de Melilla cumple otra función
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que ya existe en Melilla depende del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Su función es la acogida temporal.
Allí se ofrecen alojamiento, manutención, atención social, psicológica y sanitaria, asesoramiento jurídico y otros servicios a las personas residentes.
La diferencia esencial puede resumirse así:
En el CATE se identifica y se tramita; en el CETI se acoge y se atiende.
El CATE actúa fundamentalmente en las primeras horas tras una entrada irregular. El CETI es un recurso al que una persona puede ser derivada posteriormente si necesita acogida.
Por eso, un eventual CATE en Melilla no sería un segundo CETI ni una ampliación del que ya existe.
Tampoco sería un CIE
Otro concepto diferente es el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE).
En este caso sí existe privación de libertad y el ingreso necesita autorización judicial. El internamiento puede prolongarse hasta un máximo de 60 días, dentro de los supuestos establecidos por la legislación.
CATE, CETI y CIE son, por tanto, tres figuras distintas.
El CATE sirve para la identificación y la primera tramitación, con estancias de hasta 72 horas.
El CETI es un recurso abierto de acogida temporal.
Y el CIE es un centro de internamiento sometido a autorización judicial.
¿Habrá finalmente un CATE en Melilla?
Esa es la incógnita que sigue abierta.
Interior ha incluido oficialmente un CATE para Melilla dentro de sus planes de gestión migratoria y de financiación europea. La Delegación del Gobierno sostiene ahora que no se construirá un nuevo centro, mientras la Ciudad Autónoma anuncia su oposición.
Hasta que Interior concrete si mantiene, modifica o descarta el proyecto, no existe una respuesta definitiva.
Lo que sí está claro es qué supondría su instalación: un CATE no sería otro CETI, sino una infraestructura dependiente de Interior destinada a concentrar la identificación, el triaje y las primeras actuaciones policiales y administrativas tras una entrada irregular en Melilla.