El técnico de la UD Melilla pide humildad ante el Málaga Juniors, colista, en el partido del domingo 27 de septiembre a las 12:30 horas en el Álvarez Claro, y envía condolencias a la familia de Mari Cruz Escribano.
El técnico de la Unión Deportiva Melilla, Miguel Rivera, compareció este viernes en la sala de prensa del Álvarez Claro en la previa del partido que el equipo disputará el domingo 27 de septiembre a las 12:30 horas frente al Málaga Juniors, colista de la categoría.
Condolencias por Mari Cruz Escribano
Rivera comenzó su intervención enviando el pésame a la familia y amigos de Mari Cruz Escribano, a quien describió como histórica directiva del club. El técnico recordó que coincidió con ella en su primera etapa en la entidad, cuando ella ya ejercía como directiva.
Aviso sobre el rival
El entrenador malagueño advirtió de que no se puede mirar la clasificación ni dar el partido por fácil. Según explicó, el campeonato «acaba de comenzar» y nadie ha conseguido nada todavía, por lo que el encuentro «va a tener un grado de dificultad máximo».
Rivera afirmó haber visto en directo al Málaga Juniors y aseguró que se trata de un equipo con jugadores de nivel, que sale jugando desde atrás y que ha estado «muy vivo» en todos los partidos que ha disputado. Destacó especialmente el juego exterior del rival, un lateral izquierdo que se incorpora al ataque y sus delanteros, y avisó de que ese equipo puede complicar mucho la vida si su plantilla no llega al partido al 100%.
Momento del vestuario
El técnico valoró la victoria conseguida en la jornada anterior, en la que, según relató, el equipo tuvo una respuesta «extraordinaria» a partir del minuto 52. Rivera pidió mantener ese nivel de esfuerzo para el domingo y señaló que en la plantilla hay jugadores a buen nivel y otros que están deseando demostrarlo.
La sanción de dos partidos
Rivera se refirió también a la sanción de dos partidos que le ha sido impuesta. Relató que, tras un incidente en la banda en el que negó haber insultado a ningún jugador, un colegiado de línea pidió al árbitro principal que le expulsara junto a otra persona. El técnico calificó la situación de «absurda y ridícula», aunque afirmó que la acepta y que hay que aprender de ella.
Llamamiento a la afición
Por último, el entrenador hizo un llamamiento a la afición del club, a la que reconoció estar «en deuda». Pidió una gran presencia en las gradas el domingo, en un horario que consideró habitual para el aficionado, y aseguró que el compromiso del equipo es «trabajar, trabajar y trabajar».
El partido entre la UD Melilla y el Málaga Juniors se disputará el domingo 27 de septiembre a las 12:30 horas en el estadio Álvarez Claro.