Opinión

Día Mundial del Medio Ambiente

Publicada en MeliYa el 5 de junio de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Colectivo Ecologista Guelaya - Ecologistas en Acci, no del portal.

Colectivo Ecologista Guelaya - Ecologistas en Acci

Otro año más el Colectivo Ecologista Guelaya, tiene que lamentarse de la penosa situación medioambiental de nuestra ciudad en el Día Internacional de Medio Ambiente que se celebra el día 5 de junio todos los años.

Este año coincide el día con un gobierno entrando y otro saliendo. Podría ser un momento en teoría importante para la gestión medioambiental de la ciudad o haber una oportunidad de cambio, pero para nosotros la expectación es mínima al saber ya cual va a ser la política en medio ambiente del gobierno: será la misma que los anteriores, o sea, ninguna. El personaje elegido como Consejero de Medio Ambiente será como siempre, algún pez gordo del partido. ¿Pero será algún personaje con una trayectoria en temas medioambientales? ¿Será una persona que conlleve en su gestión unos criterios medioambientales?. Nada de eso. Será un personaje de partido y que influya mucho dentro de él.

Tanto la Consejería de Medio Ambiente como la de Obras Públicas, que son las grandes áreas que determinan nuestro entorno, son precisamente las que mueven la mayor parte del presupuesto de la Ciudad, y dentro del botín electoral son las más deseadas. En otras áreas como Sanidad, Cultura o Educación, podrá dar la casualidad de entrar Consejeros con algún bagage y con criterios en sus áreas, pero son áreas con poco dinero que manejar. Pero Medio Ambiente no. Con toda seguridad podemos esperar que el hombre en cuestión no tenga ni la menor idea, ni los más mínimos criterios en política ambiental. Como todos los Consejeros anteriores se limitará simplemente a ponerse en manos del Director General de Medio Ambiente, pedirá grandes cantidades de dinero a papá Estado y a mamá Europa, e intentará vender a la galería que los grandes proyectos de hormigón que realiza son precisamente para mejorar nuestro entorno, ese será su cometido. Al árbol que planten en una acera le llamarán “reestructuración ambiental”, a una rotonda con césped “zona verde”, a plantar elementos urbanos y quitamiedos “reforestación”, y a echar cemento en el mar “regeneración de litoral”.

Pero nada hubiera cambiado tampoco si otro partido político hubiera entrado a gobernar. Después de pasar la campaña electoral, las promesas de Medio Ambiente era a ver quien construye la tontería más grande: lagos de aguas fecales depuradas, hidroaviones, playas de cemento, cualquier cosa valía para llama la atención.

Pero nada de eso, la política de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma no existe. La única política que existe es atraer la mayor cantidad de dinero posible para hacer los más grandes proyectos que se pueda. En los últimos años se han perdido más zonas verdes y se ha instalado más cemento que nunca. No hay proyecto etiquetado de “medioambiental” que haga la Ciudad Autónoma que no gaste millones en grandes cantidades de hormigón y cemento, el objetivo es cemento, cemento y cemento.

A los casos nos remitimos. En la superficie que ocupaba la Granja Agrícola se han gastado más en cemento (carretera, muro,...) que en otra cosa. En los pinos de Rostrogordo, nos da la razón las dos grandes balsas de cemento de muchos millones de pesetas para regar los árboles plantados de veinticinco pesetas. El proyecto de litoral de la zona norte no tiene nada de regeneración, siendo un proyecto de urbanización del mar. Y en política de agua no existe gestión, ahorro, eficiencia, solo existe construcción.

Pero nosotros decimos lo siguiente. ¿De verdad los habitantes del presente de Melilla quieren dejar a sus hijos vivir en un gran bloque de hormigón, en una ciudad abigarrada de edificios, donde se ha sustituido el suelo por aceras y las aceras por calzadas, y los coches y contenedores de basura son los auténticos dueños y señores del paisaje de la ciudad?. ¿De verdad queremos urbanizar los doce kilómetros cuadrados y vivir a la espalda de la naturaleza?.

Cada vez somos más los que exigimos un entorno más adecuado, más saludable, un mayor contacto con la naturaleza. A los niños de ahora les molesta el salitre, temen a los insectos, no pisan los charcos, les molesta ir andando; porque se han criado sobre el frío cemento del patio del colegio, con el ordenador, en el coche, entre las mesas de los bares, y eso es malo. Por que ellos harán a su vez otro futuro. Otro futuro todavía más alejado de la naturaleza, y no conocerán las playas vírgenes, los bosques sin letreros, los animales sueltos...

Pero nos topamos con la pasividad de nuestros ciudadanos, con la desgana, el pasotismo. Todo el mundo protesta pero nadie hace nada. Nuestra asociación aporta su importante grano de arena, pero no solo protestamos, sino que de la palabra pasamos a la acción. Hemos limpiado fondos, plantado árboles, limpiado playas, hasta hemos salido de nuestros límites y hemos acudido a Galicia a aportar nuestra ayuda en el desastre. También hemos hecho alegaciones, denuncias, hemos informado, alertado. Grácias a nosotros los políticos se piensan dos veces el hacer alguna burrada, porque saben que estamos al otro lado de la calle. Salvamos la Granja Agrícola de su destrucción, paramos iniciativas peligrosas para el medio ambiente, cambiamos posturas de funcionarios y políticos. Pero eso no es suficiente, necesitamos más gente, más voces, más recursos, más aportaciones. De nada vale las protestas en el bar, en la calle o en la casa. Debemos unirnos para luchar contra lo que se avecina. Tenemos que actuar. Si no es así, desgraciadamente no tendremos fuerza, y entonces podremos decir en Melilla aquella frase con la que el Jefe Indio Seattle acabó su carta al presidente de los Estados Unidos: “ACABA LA VIDA, EMPIEZA LA SUPERVIVENCIA”.

http://www.guelaya.org