Opinión
Un Gobierno al que le gusta alimentar tensiones
Publicada en MeliYa el 26 de febrero de 2003
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Amin Mohamed Mohamed, no del portal.
Amin Mohamed Mohamed
El Sr. Aznar prometió diálogo pero está usando la mayoría absoluta del PP y su anunciada retirada como escudo para gobernar de espaldas a la gente e incluso para gobernar en contra de lo que quiere la gente. Este talante autoritario y arrogante viene encendiendo, cada vez un poco más, la irritación de la gente y no es de extrañar que cada movimiento del Sr. Aznar y su Gobierno esté provocando una reacción ciudadana más acalorada y más crítica con la actuación del PP.
Las leyes de mayor calado aprobadas por el Gobierno del PP –la Ley Orgánica de Universidades, la Ley de Calidad y el Plan Hidrológico Nacional- han provocado la mayor contestación social que una ley ha podido motivar en la democracia española.
El malestar social provocado por el “decretazo” fue de tal magnitud que obligó al Sr. Aznar a dar marcha atrás en su reforma laboral y si el Gobierno del PP pensaba que con la huelga general del 20-J ya había cumplido su cuota de contestación ciudadana se equivocaba, porque aún estaban por llegar las masivas manifestaciones en repulsa por su actuación en la crisis del Prestige y las manifestaciones contra su sumisión a los planes de guerra de Bush contra Irak, en lo que ha sido la mayor movilización ciudadana de toda la historia de España.
Estudiantes, agricultores, marineros, rectores, sindicatos, ecologistas… son sólo parte de los colectivos que integran la lista de damnificados por la soberbia, la agresividad y el gusto del Gobierno del PP por la crispación y el enfrentamiento.
- Una lista que también acoge la irritación de regiones enteras por la actuación del Gobierno a costa del Plan Hidrológico Nacional o de la gestión de la crisis del Prestige.
- Una lista que, igualmente, alberga la oposición de la práctica mayoría de la sociedad española (más del 90 %) a emprender una guerra en Irak.
- Una lista que completan los conflictos diplomáticos provocados por la soberbia del Gobierno del Sr. Aznar con Cuba, Marruecos y las tensiones generadas en las relaciones de España con la UE y la comunidad iberoamericana por la sumisión de Aznar a los planes belicistas de Bush. Como puede comprobarse, el inventario de los “daños colaterales” del autoritarismo del Gobierno del Sr. Aznar es lo suficientemente largo especialmente si se tiene en cuenta que es obra de un partido que decía que el diálogo y el centrismo iban a ser los ejes centrales de su actuación…
La indisimulada y creciente “rebelión” ciudadana contra el Gobierno del PP es un síntoma evidente de la brecha que los mismos populares han abierto entre ellos y la gente por su mala forma de gobernar y de utilizar su mayoría absoluta, permaneciendo, por ejemplo, impermeabilizados y aislados del clamor social que les pide que trabajen por la paz de todos y no por la guerra de Bush. La indisimulada y creciente “rebelión” ciudadana contra el Gobierno del PP también es un síntoma evidente de la irritación que provoca la negativa del PP a recapacitar sobre su alejamiento de la gente y su contumacia en encerrarse aún más utilizando como escudo el insulto al discrepante. Y es que, el PP y su Gobierno, a falta de argumentos o razones para defender su gestión en casi cualquier asunto, ya sólo hacen valer su posición a base de descalificaciones dirigidas contra todos cuantos opinan distinto al Gobierno. Da igual que todos los partidos de la oposición, en el Parlamento, o millones de personas, en la calle, hayan dicho no a la guerra… el caso es que todos cuantos han “osado” criticar la sumisión del Gobierno a la inercia belicista de Bush, han recibido el diploma de desleales e irresponsables expedidos por el Sr. Aznar. De la misma forma, todos cuantos han pedido que se esclarezca la verdad de lo ocurrido en la crisis del Prestige y han demandado que se depuren responsabilidades, han sido catalogados, por el mismo Sr. Aznar, de perros que “ladran su rencor por las esquinas”.
El Sr. Aznar criminaliza a quienes osan criticarle o, simplemente, llevarle la contraria, porque quizá lo que pretende son adhesiones inquebrantables de tan infausto recuerdo en la reciente historia española.
El Sr. Aznar quiere un pensamiento único, un país único y que todos estemos a sus órdenes como están en su partido, donde pretende dejar todo “atado y bien atado”, a su marcha.
Y el Sr. Arenas aún es capaz de criticar a José Luis Rodríguez Zapatero por acudir a las manifestaciones contra la guerra o contra la incompetente gestión de la crisis del Prestige, probablemente extrañándose tanto por el creciente rechazo que cosecha el PP entre la gente de este país y de esta ciudad como por la marcha ascendente del liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero.
En fin... Si el Sr. Arenas y sus compañeros dejaran de ver sólo sus telediarios manipulados de TVE y dejaran de oír sólo su propaganda de autobombo, se darían cuenta de que su error ha sido parapetarse detrás del burladero de su mayoría absoluta y, entre otras cosas, optar por ser compañeros de viaje de Bush en una guerra; mientras el éxito de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido sencillamente situarse al lado de la gente de este país.
De ser un Partido Popular a pasado a ser un Partido Peligroso para la Ciudadanía Española.
Amin Mohamed Mohamed Secretario General de Juventudes Socialistas de Melilla