Opinión

NO A LA GUERRA

Publicada en MeliYa el 21 de marzo de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Fco. Javier de Pro Bueno, no del portal.

Fco. Javier de Pro Bueno

Cuando esta mañana me levantaba preocupado, por los tambores de guerra que sonaban cuando me acosté la noche anterior, el sarcasmo quiso que las primeras palabras que escuché fueron que en Melilla "hoy tendríamos un día con el cielo cubierto".

Enseguida pensé en el amanecer en Bagdad, donde un montón de personas indefensas e inocentes, veían el cielo cubierto de fuego y humo, acompañados del sonido de las sirenas, de las bombas y explosiones y de los bombarderos americanos. Además, la previsión es que el cielo permanezca en estas condiciones durante algún tiempo.

¿Existen razones que justifiquen la pérdida de vidas de un número indeterminado de personas que, además de tener que aguantar la tiranía de Sadam Husein, tienen la suerte o la desgracia de ser iraquíes?

El comienzo de esta guerra, pone de manifiesto, una vez más, el fracaso de la convivencia entre los pueblos, de la diplomacia internacional y la falta de respeto de los poderosos de la legalidad internacional.

Lo cierto es que el nuevo milenio camina decidido hacia un nuevo orden mundial, donde esta nueva guerra de Iraq, inicia un nuevo escenario internacional, que en nombre del orden y de la lucha contra el terrorismo, pretende establecer el dominio, en todos los terrenos, de la superpotencia mundial y de sus socios, en toda la faz de la tierra.

También observo con preocupación, el papel que el gobierno español está haciendo que desempeñe nuestro país en esta crisis. ¿Qué pinta España en la vanguardia de una guerra injusta e ilegal, defendiendo las ideas y los intereses del Sr. Bush?

Cuando escucho que esta guerra se hace en base a la "justicia infinita", "la libertad duradera" o "la guerra preventiva", me averguenza a qué terminología es capaz de llegar el ser humano, para defender sus intereses económicos. ¿Pasaría esto en un país sin petróleo?

Y, cuando por respuesta, el tirano hace un llamamiento a la guerra santa, me apena la utilización de las creencias religiosas que, en muchas ocasiones, se hace para manipular a las personas.

Ya sólo nos queda desear que, al menos, esta guerra sea corta, que el derramamiento de sangre sea escaso y que no sean muchos los ciudadanos iraquíes que caigan ante las bombas y misiles americanos. También que caiga el tirano y que el pueblo iraquí encuentre un sistema de convivencia más justo.

Cuando observo con impotencia que nadie ha podido detener la caida de bombas sobre la población civil iraquí y el ataque ilegal de un país poderoso a otro más modesto, en aras a un nuevo orden mundial, me reafirmo en un rotundo: NO A LA GUERRA

Melilla, 20 de marzo de 2003

Fdo.: Francisco Javier de Pro Bueno