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Concluyen las declaraciones del "caso Tahar" y el jurado delibera hoy
Publicada en MeliYa el 6 de febrero de 2004
La Audiencia Provincial de Málaga en Melilla concluyó el viernes la cuarta jornada del juicio por un presunto delito de cohecho contra el ex presidente melillense Ignacio Velázquez y otros ex colaboradores de su Gobierno por la supuesta compra del ex diputado tránsfuga Abdelamik Tahar en 1997.
El sábado está previsto que a las 11 horas las partes expongan sus informes y se entregue el objeto del veredicto al Tribunal del Jurado, que desde ese momento estará incomunicado y comenzará a deliberar sobre la culpabilidad o no culpabilidad de los acusados.
Dichos acusados son Velázquez, sus anteriores jefes de Prensa y Protocolo, Antonio Ramírez y José Calderón, y los empresarios Mohamed Uassani y Antonio Arenas, y el propio Tahar, para los que el fiscal pide una multa de 55 millones de pesetas o arresto sustitutorio de tres meses, además de tres años de suspensión de empleo o cargo público para Tahar.
Hoy prestaron declaración seis testigos, uno de los cuales, Mimon Al-Lal, contó que el tránsfuga le dijo estar "muy arrepentido del rollo en el que había metido a Velázquez" y que el vídeo que grabó en el que confesó que había sido comprado fue sufragado "gracias al dinero que habían puesto muchas personas".
También prestó declaración Juan José Medina, que trabajaba entonces en un semanario y que tenía una "enemistad pública y notoria" con Velázquez y que explicó que periodísticamente investigaron la desaparición de Tahar y su supuesta compra por 50 millones, aunque como de ésta "no tuve certeza" nunca llegó a publicarla y se limitó a informar de lo que se declaraba en los Juzgados por el caso.
Respecto a la denuncia de los hechos por el otro tránsfuga del PP Enrique Palacios, Medina dijo haberle comentado que pensaba que "no prosperaría" porque no había pruebas y que éste le dijo que "por lo menos armaremos ruido" políticamente.
En la sesión de hoy también declaró el empresario Gerardo Paukner, que fue el que ordenó a Arenas, director de una de las empresas en Canarias, la contratación de Tahar en Tenerife y que exculpó a su empleado y añadió que, en todo caso, si existiese algún "sospechoso" de una ilegalidad al respecto debería ser él mismo.
Los testificales se cerraron con el de una psicóloga que a finales del año pasado examinó a Tahar y que dijo de éste que era una persona que podía ser "influenciable" por terceros e "insegura".