Opinión
Carta al director: Reflexión sobre la Constitución Europea
Publicada en MeliYa el 16 de febrero de 2005
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Josefa de Santiago, no del portal.
Josefa de Santiago
Carta al director: Reflexión sobre la Constitución Europea
Me parece que sería honrado que se nos hubiera facilitado a todos, el texto constitucional en lugar de pedirnos confianza.¿Se puede decir que nos tratan como pueblo soberano que merece el mayor respeto? Tal vez sea por eso que dice Juan Manuel de Prada: la Constitución ya está votada. El referéndum sería una pantomima.
He leído el texto y no veo claridad:en Europa ya estamos y ni el sí ni el no, nos apartará.. una cosa me indigna muchísimo: que nos hayan dejado en el furgón de la cola, casi como una pluma, sin peso. Otros países , como Irlanda, se plantaron y tuvieron que concederles lo que pidieron. Si saliera el no, no tendrían más remedio que dejarse de tantas ambigüedades. Si voto sí, ¿evitaré la desmembración de España? El tratado constitucional afirma- artículo 5- que “se respetará las estructuras fundamentales políticas y constitucionales de los Estados miembros”. Está todo tan apañado, que en la Constitución europea lo mismo cabe una cosa que otra (hay nacionalistas que piden el sí); todo dependerá de nuestros gobernantes o de nosotros mismos si el Presidente del Gobierno jugara con el pueblo. Otro tanto sucede en referencia a la familia. Como no especifica en qué consiste el matrimonio, con la confusión que ciertos grupos intentan meternos, ¿no podría caber cualquier cosa, desde la equiparación de parejas homosexuales al matrimonio, hasta la poligamia o los grupos matrimoniales (varios hombres con varias mujeres)?: ningún Gobierno tendrá impedimento en aplicar su ideología tras una insistente campaña de mentalización y un carácter dictador con apariencia de democracia. ¿Y la defensa de la vida? Hoy hay mucho interés en algunos países de Europa, como España, en los “derechos reproductivos”, que suena muy bien pero que significa la conversión del delito del aborto en un derecho. Y el embrión humano sin derecho alguno, incluyéndose la clonación terapéutica para despedazar luego al nuevo ser (moralmente peor que la clonación reproductiva. Así que el derecho a la vida dependerá de lo que en cada nación se entienda por persona, o mejor, de lo que entienda el Gobierno o quienes lo sustentan: algunos podrían decir que los no nacidos no son personas, ni siquiera los que acaban de nacer; que no lo son tampoco los enfermos mentales crónicos, etc.. Hitler, por ejemplo, defendía la vida, pero no englobaba entre las personas a los judíos ni a los enfermos mentales, y les practicaba, tan tranquilo, la eutanasia (fue pionero y hoy se le imita). Con respecto a la guerra, cabe la guerra preventiva, contra lo que nos hemos manifestado.
¿Y qué pasa con la Religión? Mientras no estorbe, nada, libertad total; pero si uno, por sus convicciones morales, afirmara lo contrario de lo que apostille el Gobierno de turno o la dictadura de lo políticamente correcto, ¿quién le asegura que no será discriminado, como ya lo fue Butiglione, pese a que la democracia consagra la libertad de expresión? Mientras la Religión sea un adorno, vale: pero si se convierte en vida, ¿asegura alguien que ésta no se podrá perder por ella, como sucedió en España en la democracia republicana de los años 30?. También: ¿por qué tanto empeño en que no figurara la innegable herencia cristiana de Europa en el Preámbulo de la Constitución Europea? ¿No sería para que no dependieran los conceptos de matrimonio, familia y vida, de la concepción cristiana, que es el común denominador de Europa entera, coincidente con otras culturas? ¿Les habrá retrotraído también la doctrina social de la Iglesia, tan abierta a la justicia social con los pobres y trabajadores por cuenta ajena? A mí me parece que la Constitución europea es como una autopista por la que pueden circular toda clase de vehículos: de extrema derecha, de centro, de extrema izquierda, de relativismo puro, de lo que sea. Me pregunto: ¿por qué no nos tratan como mayores de edad y se celebran debates públicos con la participación de filósofos, periodistas e historiadores independientes ?
Josefa de Santiago